El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que Rusia sigue de cerca la evolución de la situación en torno a Groenlandia, la cual calificó como contradictoria y “extraordinaria” desde la perspectiva del derecho internacional, tras las reiteradas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre su interés en adquirir el territorio.
“Partimos de la base de que Groenlandia es territorio del Reino de Dinamarca”, expresó Peskov, subrayando que Moscú toma en cuenta tanto las declaraciones del Gobierno danés como de las propias autoridades de la isla, quienes han manifestado de forma reiterada que no tienen intención de vender el territorio a ningún país.
El vocero presidencial ruso indicó que también han sido escuchadas las declaraciones de Washington, en las que se hace referencia a ofertas económicas para adquirir Groenlandia “de una forma u otra”. A su juicio, esta postura coloca la situación en un terreno inusual dentro del marco del derecho internacional.
“La situación es inusual. Diría incluso que es extraordinaria desde el punto de vista del derecho internacional”, señaló Peskov, al tiempo que recordó que el propio presidente Trump ha manifestado públicamente que el derecho internacional “no representa para él una prioridad”.
En ese contexto, el portavoz del Kremlin sostuvo que los acontecimientos se están desarrollando fuera de los cauces tradicionales y que, junto al resto de la comunidad internacional, Rusia observa atentamente el rumbo que tomará esta situación.
Trump ha insistido en que Estados Unidos necesita Groenlandia por razones de seguridad nacional, argumentando la presencia de embarcaciones de países como Rusia y China en zonas cercanas al Ártico. La Administración estadounidense no ha descartado incluso el uso de la fuerza militar para tomar control del territorio autónomo, perteneciente al Reino de Dinamarca.
Tanto el Gobierno de Groenlandia como las autoridades danesas han rechazado de forma categórica estas pretensiones y han reiterado que la soberanía del territorio no está en venta.
En medio de las tensiones, se ha informado que el Reino Unido mantiene conversaciones con aliados europeos sobre un posible despliegue militar en Groenlandia, mientras que la Unión Europea evalúa planes para imponer sanciones a empresas estadounidenses, como parte de una eventual respuesta ante una escalada del conflicto.
















