El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) explicó los criterios metodológicos utilizados para estimar el valor agregado del sector de intermediación financiera, seguros y actividades conexas, ante cuestionamientos sobre su contribución al crecimiento económico registrado en 2025.
La institución señaló que las cuentas nacionales constituyen un sistema estadístico integral que permite analizar de forma coherente la producción, la generación de ingresos y el uso de los recursos en la economía, y que su elaboración se rige por el Sistema de Cuentas Nacionales 2008 (SCN 2008), marco metodológico adoptado por organismos como las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la OCDE y el Banco Mundial.
El BCRD indicó que las estimaciones anuales, trimestrales y mensuales se sustentan en investigaciones exhaustivas, encuestas, registros administrativos y estados financieros de entidades públicas y privadas, garantizando coherencia entre las estadísticas de alta frecuencia, como el PIB trimestral y el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE).
Cómo se mide el sector financiero
La actividad de intermediación financiera, seguros y actividades conexas se presenta de forma consolidada e incluye los servicios financieros propiamente dichos, los servicios de seguros y fondos de pensiones, así como los servicios auxiliares financieros.
En el caso de los servicios financieros, el Banco Central explicó que su producción se mide tanto por comisiones explícitas —como cargos por manejo de cuentas, tarjetas o mora— como por comisiones implícitas, conocidas como Servicios de Intermediación Financiera Medidos Indirectamente (SIFMI). Estos últimos reflejan servicios que no tienen un precio directo, pero cuyo valor está incorporado en el margen entre las tasas de interés de préstamos y depósitos.
La entidad subrayó que la inclusión de los SIFMI no constituye un ajuste contable, sino un componente esencial del cálculo de la producción financiera conforme al SCN 2008. Excluirlos implicaría subestimar de forma significativa el tamaño real del sector.
En la serie de cuentas nacionales con año de referencia 2018, los SIFMI representaron cerca del 46 % de la producción del sector financiero, una proporción similar a la observada en otros países de la región como Costa Rica y Guatemala.
Crecimiento y consistencia de las cifras
Al aplicar estos criterios metodológicos, el valor agregado corriente del sector financiero registró un crecimiento nominal de 12.0 % entre enero y noviembre de 2025, impulsado principalmente por la banca múltiple, que concentra alrededor del 60 % de la actividad del sector.
En términos reales, el crecimiento se situó en 7.3 %, resultado que responde al uso de índices de precios específicos para cada subsector financiero. El Banco Central explicó que, si se utilizara el índice de precios al consumidor (IPC) como deflactor general, el crecimiento se aproximaría a 8.0 %, diferencia atribuible a los deflactores especializados que capturan mejor la estructura de costos del sector.
Validación por el enfoque del ingreso
Aunque el BCRD no compila de manera regular el PIB por el enfoque del ingreso en alta frecuencia, señaló que este método permite validar la coherencia de los resultados del sector financiero, dada la disponibilidad de información pública del subsector.
Mediante este enfoque, el crecimiento real también se ubica en torno a 8.0 %, confirmando la consistencia del dato oficial una vez considerados los efectos de los deflactores diferenciados.
Consideraciones finales
El Banco Central reiteró que el crecimiento del sector financiero no tiene por qué coincidir exactamente con el crecimiento del PIB total, ya que las distintas actividades económicas pueden evolucionar a ritmos diferentes según la coyuntura y el nivel de profundización financiera.
Finalmente, la institución reafirmó su compromiso de continuar produciendo estadísticas económicas precisas, transparentes y alineadas con las mejores prácticas internacionales, como herramienta fundamental para la formulación de políticas públicas, la toma de decisiones económicas y la información de la ciudadanía.











