Una delegación del Departamento de Estado de Estados Unidos llegó este viernes a Venezuela para llevar a cabo evaluaciones técnicas y logísticas relacionadas con la función diplomática, informó el Gobierno venezolano mediante un comunicado oficial.
De manera paralela, Caracas anunció que una comitiva de diplomáticos venezolanos viajará a Estados Unidos para cumplir labores correspondientes, como parte de un proceso exploratorio de carácter diplomático orientado al restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países.
El Gobierno Bolivariano precisó que este acercamiento tiene como propósito abordar las consecuencias derivadas de lo que calificó como agresiones recientes, incluido el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, así como avanzar en una agenda de trabajo de interés mutuo.
El anuncio se produce pocas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que canceló una “segunda ola de ataques” contra Venezuela, alegando gestos de cooperación por parte de Caracas, entre ellos la liberación de detenidos solicitada por Washington.
No obstante, el contexto bilateral continúa marcado por una fuerte tensión, tras los bombardeos estadounidenses del pasado 3 de enero contra territorio venezolano, que dejaron decenas de víctimas y daños aún no cuantificados en infraestructuras estratégicas, según denunció el Gobierno venezolano.
Pese a haber anunciado la suspensión de nuevos ataques, Trump no descartó futuras acciones militares si el Gobierno encabezado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, no actúa conforme a la agenda de Washington, mientras que Caracas reiteró que Venezuela no está gobernada por ningún agente externo y que sus decisiones responden a su soberanía y a su orden constitucional.
Las autoridades venezolanas calificaron las acciones de Estados Unidos como una “gravísima agresión militar” y advirtieron que el objetivo final sería apoderarse de los recursos estratégicos del país, especialmente su petróleo y minerales, en medio de llamados internacionales a respetar el derecho de Venezuela a decidir su destino sin injerencias externas.














