Santiago.– En el béisbol de alta presión, la paciencia y la preparación suelen marcar la diferencia, y Julio Rodríguez lo demostró en grande. El receptor de las Águilas Cibaeñas conectó un sólido batazo al jardín central con las bases llenas en la décima entrada, sellando la victoria 8-7 sobre los Gigantes del Cibao la noche del viernes, en un vibrante encuentro del Round Robin.
El imparable decisivo llegó con el marcador igualado a siete carreras y provocó una explosión de júbilo en el Estadio Cibao. Con el triunfo, las Águilas mejoraron su récord a 2-3 en el Todos contra Todos, mientras que los Gigantes siguen sin ganar en esta fase, con marca de 0-5.
Rodríguez, quien no inició el partido como titular, destacó la importancia de mantenerse listo pese a no tener acción constante. Tras el encuentro, expresó su gratitud por el respaldo del equipo y resaltó su enfoque mental. “No empecé jugando, pero siempre trato de mantenerme concentrado y preparado para ayudar cuando llegue la oportunidad”, señaló.
El receptor también valoró la influencia de los jugadores veteranos en su crecimiento, mencionando especialmente a Miguel Tejada. “Tengo un gran maestro en la guagua. Él me ha enseñado a batear bajo presión. Estuvimos hablando de situaciones como esa”, explicó.
Sobre el turno decisivo, Rodríguez fue claro en su estrategia. Indicó que buscó no fallar el primer lanzamiento y esperar un pitcheo que pudiera manejar. “Trataba de ver cómo venía el lanzador y buscar un pitcheo alto. Gracias a Dios me lo dio”, comentó en entrevista televisiva.
Finalmente, subrayó la unión del conjunto cibaeño como uno de los factores clave. “Aquí hay buena química. El que entra a jugar recibe el apoyo de todos. Nos mantenemos enfocados en ganar”, concluyó.
La victoria mantiene con vida las aspiraciones de las Águilas Cibaeñas en el Round Robin, impulsadas por una noche en la que Julio Rodríguez respondió cuando más se necesitaba.

















