La provincia de Jersón fue escenario de un ataque con drones que provocó una tragedia durante las celebraciones de Año Nuevo, cuando civiles se encontraban reunidos en una cafetería de la localidad de Jorly, en la costa del mar Negro. De acuerdo con las autoridades locales, al menos tres vehículos aéreos no tripulados fueron utilizados en la ofensiva, uno de ellos cargado con una mezcla inflamable, lo que provocó un incendio de grandes proporciones.
El fuego se extendió por un área de aproximadamente 500 metros cuadrados, dificultando las labores de rescate y provocando que numerosas personas quedaran atrapadas en el interior del local. Las autoridades informaron que el ataque se produjo en varias fases, ya que tras el primer impacto, nuevos drones alcanzaron el lugar cuando vecinos intentaban auxiliar a las víctimas, lo que complicó aún más la evacuación.
El balance preliminar indica al menos 24 fallecidos, entre ellos un niño, así como decenas de heridos, incluidos varios menores de edad. Las autoridades regionales declararon días de luto y abrieron una investigación penal por terrorismo, mientras funcionarios rusos denunciaron el hecho como una acción deliberada contra población civil en un contexto festivo.


















