Puente explicó su decisión en términos de responsabilidad institucional. «Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año, por muy distintos que sean y tenga —o no— responsabilidad directa en ellos. Es una cuestión de dignidad política, de coherencia, de empatía con las víctimas», afirmó en su comparecencia.
El funcionario señaló que esperó a cumplir lo que calificó como «el trabajo más urgente e inaplazable»: realizar las primeras pesquisas para entender lo ocurrido, atender a las víctimas y adoptar medidas tanto para resarcirlas como para mejorar la seguridad del sistema ferroviario español.
Una decisión que revirtió su postura inicial
Solo cuatro días antes, el 30 de octubre, Puente había rechazado renunciar. «Mi forma de asumir responsabilidades es dar la cara, no me voy a esconder», declaró entonces ante el mismo Congreso. La evolución de su posición refleja la presión política y social que acumuló el caso en los días posteriores a la tragedia.
En su intervención del 3 de noviembre, el ahora exministro también anunció que no se presentará como candidato en las elecciones generales convocadas para el 29 de noviembre. «No solo renuncio a mi cargo como ministro de Transporte, sino que también renuncio a formar parte de las listas electorales del 29 de noviembre», precisó.
El accidente que detonó la crisis
La colisión ocurrió en la provincia de Toledo, en las inmediaciones de la localidad de Urda. Según informó la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, un total de 544 pasajeros viajaban en los dos trenes siniestrados. El saldo final fue de 69 personas fallecidas.
El suceso se suma a otro accidente ferroviario registrado a inicios del mismo año, cuando un tren en la ruta Málaga-Madrid se descarriló e invadió la vía contigua, provocando el descarrilamiento de un segundo convoy. Ese evento dejó 46 fallecidos y 292 heridos, según el balance citado por la prensa española.
Contexto político: elecciones a la vista
La dimisión de Puente se produce en un momento de alta tensión política en España, con comicios generales programados para el 29 de noviembre. Su renuncia al ministerio y a las listas electorales cierra, al menos formalmente, su participación en el proceso electoral inmediato.
Las autoridades españolas continúan investigando las causas del accidente de Urda. Los resultados de las primeras pesquisas no han sido divulgados oficialmente hasta el cierre de esta nota.












