Jersón.– Residentes evacuados de Oleshky, ciudad de la región ucraniana de Jersón actualmente bajo control ruso, comenzaron a recibir atención médica y asistencia humanitaria después de una operación coordinada entre representantes de Rusia y Ucrania bajo un alto el fuego localizado.
La misión permitió entregar alimentos, medicamentos y otros suministros a los residentes que permanecieron en la ciudad, mientras quienes decidieron salir pudieron escoger entre dirigirse hacia territorio controlado por Ucrania o trasladarse a zonas bajo control ruso.
La operación constituye uno de los pocos episodios de coordinación humanitaria directa entre ambas partes desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022.
Algunos evacuados fueron trasladados a Simferópol
Medios rusos informaron que parte de los residentes que optaron por dirigirse hacia territorio controlado por Rusia fueron trasladados a centros temporales de alojamiento en Simferópol, en la península de Crimea.
Crimea fue anexada por Rusia en 2014, aunque Ucrania y la mayor parte de la comunidad internacional continúan reconociéndola como territorio ucraniano.
Associated Press confirmó que algunos de los evacuados llegaron a un centro temporal en Simferópol, donde recibieron alojamiento y asistencia.
Médicos evalúan a personas mayores y con movilidad reducida
Gran parte de quienes permanecían en Oleshky eran personas mayores y residentes con dificultades de movilidad.
La Casa Blanca estimó antes de la operación que entre 1,700 y 2,000 personas seguían viviendo en la ciudad, frente a una población anterior a la guerra de alrededor de 24,000 habitantes.
Medios rusos mostraron personal médico examinando a los recién llegados a Simferópol, incluyendo controles de presión arterial, electrocardiogramas y evaluaciones para determinar si algunos pacientes necesitaban hospitalización.
RT reportó además el caso de una mujer con diabetes que, según un médico del centro de acogida, habría pasado varios meses sin acceso regular a su tratamiento.
Ese caso concreto procede de un testimonio recogido por el medio ruso y no ha sido verificado de manera independiente.
Meses con escasez de alimentos y medicamentos
Fuentes ucranianas, rusas y medios internacionales coinciden en que Oleshky atravesaba una situación humanitaria grave antes de la misión.
Reuters informó que la ciudad enfrentaba escasez severa de alimentos y medicamentos, mientras residentes y organizaciones humanitarias habían advertido sobre dificultades para abandonar la localidad debido a minas, combates y restricciones de movimiento.
Associated Press también recogió testimonios de habitantes que describieron meses de peligro provocado por drones, minas terrestres y falta de suministros básicos.
Las partes se han acusado mutuamente durante la guerra de ataques contra zonas civiles, por lo que no resulta posible atribuir todos los incidentes ocurridos en Oleshky exclusivamente a una de ellas sin investigaciones independientes.
Evacuados hacia Ucrania viajaron por Rusia y Bielorrusia
Los residentes que optaron por trasladarse a territorio controlado por Ucrania siguieron una ruta inusual.
Fueron transportados inicialmente en autobuses hacia Anapa, en el sur de Rusia, desde donde viajaron en avión a Bielorrusia antes de cruzar hacia territorio ucraniano.
El sábado, los evacuados comenzaron a reunirse con familiares y recibir apoyo de organizaciones humanitarias en el lado ucraniano.
Cuatro aviones participaron en el traslado hacia Bielorrusia, según autoridades ucranianas.
No se ha divulgado una cifra definitiva de evacuados
Rusia y Ucrania no han revelado oficialmente el número total de personas evacuadas.
Antes de iniciar la operación se prepararon 25 autobuses con capacidad conjunta para unas 750 personas, además de ambulancias destinadas a residentes con movilidad reducida.
La primera dama estadounidense, Melania Trump, indicó posteriormente que el convoy tenía capacidad para sacar de la ciudad a más de 750 personas.
Las autoridades, sin embargo, han evitado publicar un balance definitivo por razones de seguridad y para proteger futuras operaciones similares.
Alto el fuego permitió la operación
La evacuación fue posible gracias a un alto el fuego temporal y localizado acordado específicamente para Oleshky.
La Casa Blanca anunció el 23 de octubre que Rusia y Ucrania habían aceptado suspender las operaciones militares en la zona para facilitar la entrada de ayuda y crear un corredor seguro para los civiles.
La oficina de Melania Trump señaló que la primera dama participó como intermediaria entre ambas partes.
Rusia y Ucrania posteriormente confirmaron el acuerdo y el inicio de la tregua. Reuters informó que ambos lados reconocieron públicamente el cumplimiento de sus compromisos durante la operación.
Desminado previo a la entrada de los convoyes
Antes del ingreso de los equipos humanitarios fue necesario realizar trabajos de desminado y preparación de las rutas de acceso.
Rusia y Ucrania informaron el 29 de octubre que esos trabajos habían concluido y que los convoyes estaban listos para entrar en la ciudad.
La misión estuvo supervisada por el defensor del pueblo de Ucrania, Dmytro Lubinets, y la comisionada rusa de derechos humanos, Yana Lantratova.
Ambos participaron directamente en la coordinación de los convoyes y la evacuación.
Residentes pudieron elegir su destino
Uno de los aspectos centrales del acuerdo fue permitir que cada residente decidiera si quería:
- permanecer en Oleshky y recibir alimentos y medicamentos;
- viajar hacia territorio controlado por Ucrania;
- o trasladarse hacia zonas bajo control ruso.
La Casa Blanca indicó que ese principio formaba parte explícita del acuerdo negociado entre las partes.
Associated Press confirmó posteriormente que civiles eligieron las tres opciones.
Operación concluyó sin incidentes reportados
Representantes rusos y ucranianos informaron que la misión se desarrolló sin incidentes importantes.
Lantratova afirmó que los convoyes pudieron salir de la ciudad y dividirse posteriormente según el destino elegido por los residentes.
Lubinets confirmó igualmente que quienes querían salir hacia Ucrania pudieron hacerlo y que la ayuda fue entregada a quienes permanecieron en la zona.
El alto el fuego está previsto que permanezca vigente hasta la noche del 1 de noviembre.
Una tregua limitada en medio de una guerra activa
La pausa en Oleshky no representa un alto el fuego general entre Rusia y Ucrania.
Mientras se desarrollaba la misión humanitaria, los combates y ataques continuaban en otras zonas del país.
La tregua tiene un alcance estrictamente localizado y fue concebida para permitir la evacuación de civiles y la entrada de ayuda.
Funcionarios de ambas partes han planteado que la experiencia podría servir como modelo para otras operaciones humanitarias en comunidades aisladas por el frente.
La misión en Oleshky deja así uno de los pocos ejemplos recientes de coordinación directa entre Moscú y Kiev para atender a civiles atrapados por la guerra.














