NUEVA DELHI.– El presidente de Rusia, Vladímir Putin, elevó este viernes sus advertencias a Europa al afirmar que el eventual ingreso de tropas europeas en territorio ucraniano significaría una “guerra con Rusia”.
Putin hizo las declaraciones durante su visita a India, donde participa en encuentros previos a la cumbre de los BRICS que reúne en Nueva Delhi a dirigentes de las principales economías emergentes. El mandatario ruso llegó a la capital india este viernes y sostuvo conversaciones con el primer ministro Narendra Modi.
El jefe del Kremlin acusó a dirigentes europeos de generar temor entre sus poblaciones ante una supuesta amenaza rusa y sostuvo que Moscú no tiene intención de atacar a los países europeos.
“¿Hacia dónde están empujando ahora a los pueblos de sus países? ¿A una guerra con la Federación de Rusia?”, cuestionó Putin al referirse a las discusiones sobre una eventual presencia militar europea en Ucrania.
Europa estudia fuerza para después de un alto el fuego
La advertencia se produce en medio de los planes de la denominada Coalición de Voluntarios, liderada principalmente por Reino Unido y Francia, para proporcionar garantías de seguridad a Ucrania en caso de alcanzarse un acuerdo que detenga la guerra.
Existe, sin embargo, una precisión relevante.
El plan divulgado por los países participantes establece que una Fuerza Multinacional para Ucrania operaría una vez exista un cese creíble de las hostilidades, a solicitud del Gobierno ucraniano y con funciones de disuasión, entrenamiento y apoyo a las fuerzas de Kiev.
Por tanto, el proyecto europeo conocido públicamente no contempla actualmente introducir tropas para combatir directamente contra el Ejército ruso mientras continúan las hostilidades.
Putin considera, aun así, que cualquier presencia militar occidental dentro de Ucrania representaría una amenaza directa para Rusia.
Moscú niega planes de atacar Europa
Putin reiteró que Rusia no tiene intención de iniciar una guerra contra los países europeos y acusó a gobiernos occidentales de utilizar la “amenaza rusa” para justificar mayores gastos militares.
La posición de la OTAN es diametralmente opuesta.
La alianza sostiene que la invasión rusa a gran escala de Ucrania, iniciada en febrero de 2022, constituye la amenaza más grave para la seguridad euroatlántica en décadas y utiliza ese argumento para reforzar su capacidad de defensa y disuasión.
La Unión Europea también acusa a Moscú de intensificar acciones híbridas contra países europeos, incluyendo operaciones cibernéticas y otras formas de presión. Rusia rechaza esas acusaciones.
Una advertencia que Moscú ya había hecho
No es la primera vez que Putin establece una línea roja alrededor de la presencia militar occidental en Ucrania.
En septiembre de 2025 afirmó que tropas occidentales desplegadas dentro del territorio ucraniano durante los combates serían consideradas “objetivos legítimos” para las fuerzas rusas.
Moscú también ha advertido repetidamente que no aceptaría fuerzas de países de la OTAN como parte de un acuerdo de seguridad para Ucrania sin su consentimiento.
Kiev, por el contrario, sostiene que unas garantías militares suficientemente fuertes son indispensables para evitar otra ofensiva rusa después de un eventual acuerdo.
Conversaciones de paz siguen sin resolver diferencias
Las nuevas declaraciones se conocen en momentos en que Estados Unidos intenta reactivar la negociación.
Los enviados de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, mantuvieron recientemente conversaciones en Moscú y posteriormente viajaron a Kiev, pero esos contactos no produjeron un acuerdo definitivo.
Persisten diferencias fundamentales sobre territorio, garantías de seguridad, sanciones y las condiciones para detener los combates.
La Unión Europea afirma que respaldará una paz “justa y duradera” y mantiene su apoyo militar y financiero a Kiev, mientras acusa a Moscú de conservar objetivos maximalistas en Ucrania.
Putin lleva el debate a la cumbre de los BRICS
La advertencia llega en un escenario diplomático particularmente relevante.
Putin se encuentra en Nueva Delhi para la cumbre de los BRICS, encuentro en el que participan también líderes como Xi Jinping y el presidente iraní Masoud Pezeshkian, mientras las guerras de Ucrania y Oriente Medio figuran entre los asuntos que condicionan las discusiones.
El conflicto ucraniano entra así nuevamente en el centro de la agenda internacional.
Mientras Europa prepara posibles garantías para la seguridad futura de Ucrania, Moscú deja claro que considera una presencia militar occidental sobre territorio ucraniano como una línea roja capaz de transformar la guerra actual en una confrontación directa entre Rusia y países europeos.












