Washington, Estados Unidos.– El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, sostuvieron una conversación privada para abordar las crecientes diferencias sobre la conducción de la guerra, la diplomacia con Irán y las críticas dirigidas contra el Gobierno israelí.
El encuentro se produjo el martes en Blair House, la residencia oficial para invitados del presidente estadounidense en Washington, después de la reunión de Netanyahu con Donald Trump en la Casa Blanca. Funcionarios israelíes y estadounidenses describieron el intercambio como directo, franco y sincero.
Netanyahu cuestionó las críticas de Vance
Durante la conversación, Netanyahu planteó su inconformidad con las declaraciones recientes de Vance sobre integrantes de su Gobierno y expresó preocupación por el deterioro de la imagen de Israel entre los votantes y dirigentes republicanos.
Según Axios, Vance se ha convertido en una de las voces más críticas hacia Netanyahu dentro del entorno de Trump, especialmente por la prolongación del conflicto y las diferencias sobre las negociaciones entre Washington y Teherán.
Un funcionario israelí calificó el intercambio como una conversación “franca y directa”. Desde la parte estadounidense, otro funcionario afirmó que fue cordial y productiva y que ambos dirigentes acordaron continuar buscando espacios de cooperación. La oficina del vicepresidente no ofreció comentarios públicos sobre los detalles.
Guerra con Irán profundiza las tensiones
Las diferencias se intensificaron después del alto el fuego preliminar alcanzado el 8 de abril entre Estados Unidos e Irán. Vance ha defendido una salida diplomática que impida a Teherán desarrollar armas nucleares sin involucrar a Washington en una campaña militar prolongada.
Netanyahu, en cambio, ha favorecido mantener la presión militar y ha mostrado reservas frente a los acuerdos impulsados por Estados Unidos, aunque evitó confrontar públicamente a Trump.
En junio, Vance criticó públicamente a funcionarios israelíes que cuestionaron el entendimiento con Irán. El vicepresidente señaló que Israel se encuentra cada vez más aislado y recordó la asistencia diplomática, financiera y militar proporcionada por Estados Unidos.
Israel teme perder respaldo entre republicanos
La preocupación trasladada por Netanyahu no se limita a las diferencias con la Casa Blanca. También refleja el debate creciente dentro del Partido Republicano sobre el alcance del apoyo estadounidense a Israel y la participación de Washington en conflictos de Oriente Medio.
Vance ha sostenido que sectores del Gobierno israelí intentaron influir en la opinión pública estadounidense para debilitar las negociaciones con Irán y prolongar la ofensiva. Netanyahu y sus aliados, por su parte, han cuestionado el creciente peso del vicepresidente en la definición de la política estadounidense para la región.
Las discrepancias también ocurren mientras disminuye el respaldo bipartidista hacia Israel en Estados Unidos, particularmente por la guerra en Gaza y las consecuencias humanitarias de las operaciones militares.
Washington insiste en una salida diplomática
Vance ha asumido una función más activa en las negociaciones con Irán y ha defendido que el objetivo central de Estados Unidos debe ser impedir el desarrollo de armas nucleares, sin quedar atrapado en otra guerra indefinida.
Netanyahu mantiene que cualquier acuerdo debe garantizar el desmantelamiento de las capacidades nucleares y militares iraníes. Durante su encuentro con Trump, el primer ministro aseguró que ambos mantienen objetivos comunes, aunque reconoció que Washington tomará sus propias decisiones sobre los próximos pasos.
La conversación entre Netanyahu y Vance habría permitido contener temporalmente las diferencias personales. Sin embargo, las posiciones enfrentadas sobre Irán, Gaza y la duración de las operaciones militares continúan representando una fuente de tensión entre dos aliados históricamente cercanos.












