Washington. Estados Unidos completó una nueva ola de ataques contra objetivos militares iraníes, después de que sus fuerzas sufrieran bajas en acciones atribuidas a Teherán en Jordania e Irak.
El presidente Donald Trump aseguró que la ofensiva fue ejecutada como respuesta y homenaje a los militares estadounidenses muertos durante los ataques recientes.
“Los golpeamos muy duro de nuevo esta noche”, declaró Trump ante periodistas en la Base Conjunta Andrews, en Maryland. El mandatario hizo referencia a tres posibles fallecidos en el ataque ocurrido en Jordania, aunque la identificación de unos restos encontrados todavía estaba en proceso.
Novena noche consecutiva de bombardeos
El Comando Central de Estados Unidos, CENTCOM, informó que la operación terminó a las 10:00 de la noche del domingo, hora del este estadounidense, y representó la novena noche consecutiva de ataques contra Irán.
Según el reporte militar, fueron alcanzados centros de mando, sistemas de defensa aérea, instalaciones de vigilancia costera, capacidades marítimas, plataformas de lanzamiento de misiles y drones y redes de comunicaciones.
CENTCOM sostuvo que los ataques buscan reducir la capacidad de Irán para amenazar a embarcaciones comerciales y marineros que transitan por el estrecho de Ormuz.
No hubo información inmediata e independiente sobre la cantidad de objetivos destruidos, posibles víctimas o el alcance de los daños ocasionados durante la operación.
Dos militares murieron en Jordania
El 17 de julio, dos integrantes de las Fuerzas Armadas estadounidenses murieron durante ataques iraníes con misiles balísticos y drones contra posiciones de Estados Unidos en Jordania.
Un tercer militar fue declarado desaparecido y cuatro tuvieron que ser trasladados a hospitales jordanos. Los heridos fueron dados de alta posteriormente, según CENTCOM.
El domingo, equipos militares encontraron restos humanos no identificados en el lugar del ataque. Las autoridades estadounidenses explicaron que realizaban exámenes para determinar si correspondían al militar desaparecido.
Trump se refirió a esa situación al señalar que las víctimas eran “probablemente tres y no dos”, pero la confirmación oficial dependía todavía del proceso de identificación.
Otro militar murió en Irak
CENTCOM informó por separado que otro miembro de las Fuerzas Armadas estadounidenses murió el sábado en el norte de Irak durante la detonación controlada de municiones sin explotar pertenecientes a un dron de ataque iraní derribado.
Un segundo militar sufrió heridas menores durante el procedimiento y continuaba recibiendo atención médica.
Las autoridades no divulgaron inmediatamente las identidades de los fallecidos, alegando que primero debían completar la notificación a sus familiares.
Trump afirma que Irán perdió casi toda su capacidad militar
El mandatario aseguró que Irán ha sufrido daños severos y que le queda una capacidad limitada para producir y lanzar misiles y drones.
“Han perdido casi todo militarmente”, sostuvo Trump, quien también afirmó que Estados Unidos controla el estrecho de Ormuz.
Esas afirmaciones representan la evaluación del presidente estadounidense y no han sido confirmadas por organismos independientes.
Irán continúa lanzando misiles y drones contra instalaciones estadounidenses y países aliados de Washington en Oriente Medio, lo que demuestra que conserva capacidades ofensivas pese a los meses de ataques.
Washington vincula la ofensiva con el programa nuclear
Trump defendió la continuidad de las operaciones al afirmar que los militares estadounidenses están combatiendo para impedir que Irán desarrolle un arma nuclear.
El presidente indicó que Washington pretende eliminar cualquier posibilidad de que Teherán combine un dispositivo nuclear con un sistema de misiles capaz de transportarlo.
Irán sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos y rechaza las exigencias estadounidenses para abandonar el enriquecimiento de uranio.
Durante los ataques recientes, Teherán denunció que fue alcanzado el emplazamiento de una planta nuclear en construcción en Darkhovin, en el suroeste del país. El Organismo Internacional de Energía Atómica indicó que el proyecto se encontraba en una fase inicial y que no tenía material nuclear cuando fue inspeccionado.
Continúa la escalada regional
Mientras Estados Unidos bombardeaba territorio iraní, Teherán lanzó nuevos misiles hacia Jordania. Las Fuerzas Armadas jordanas informaron que interceptaron varios proyectiles y que no se registraron víctimas ni daños.
Baréin, Jordania y Kuwait volvieron a activar sus sistemas de defensa aérea ante la llegada de misiles y drones iraníes.
Kuwait también informó que una instalación de generación eléctrica y desalinización fue atacada por segunda vez en dos días, aunque aseguró que su sistema energético permanecía estable.
Los intercambios aumentan el riesgo de que el enfrentamiento directo entre Washington y Teherán involucre cada vez más a países que albergan bases estadounidenses.
El estrecho de Ormuz sigue en el centro del conflicto
El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales escenarios estratégicos de la confrontación.
Por esa ruta transitaba cerca de una quinta parte del petróleo consumido mundialmente antes de la guerra. La reducción del tráfico marítimo y los ataques contra embarcaciones han contribuido al aumento de los precios internacionales del crudo.
Estados Unidos restableció un bloqueo naval contra puertos iraníes con el objetivo de limitar las exportaciones petroleras de Teherán, mientras Irán ha amenazado y atacado buques que atraviesan la zona.
Sin señales inmediatas de desescalada
La nueva ofensiva ocurre después del fracaso del acuerdo provisional que buscaba reducir las hostilidades y avanzar hacia una solución permanente sobre el programa nuclear iraní y la navegación por el estrecho de Ormuz.
Estados Unidos sostiene que sus ataques están dirigidos contra objetivos militares y capacidades ofensivas. Irán acusa a Washington de atacar también infraestructuras civiles y de violar su soberanía.
La muerte de militares estadounidenses y las represalias anunciadas por Trump reducen todavía más las posibilidades de una desescalada inmediata.
Mientras ambas partes continúen intercambiando ataques, aumenta el riesgo de nuevas víctimas, daños a infraestructuras esenciales y una expansión del conflicto hacia otros países de Oriente Medio.














