El vicepresidente de Estados Unidos, James D. Vance, calificó como “totalmente escandalosas” las amenazas atribuidas al presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, contra el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán.
Durante un evento celebrado en Budapest, Vance expresó su sorpresa al conocer las declaraciones, señalando que fue el propio Orbán quien le informó sobre la situación.
El funcionario estadounidense afirmó que resulta inaceptable que un jefe de Estado amenace a otro líder de un país aliado, calificando este tipo de comportamiento como absurdo.
Asimismo, Vance abordó las tensiones políticas existentes entre Hungría, Ucrania y la Unión Europea, cuestionando lo que considera presiones externas sobre Budapest, particularmente en el ámbito económico y político.
En ese contexto, defendió la soberanía húngara y criticó acciones que, a su juicio, buscan influir en decisiones internas del país, incluyendo temas electorales y energéticos.
Las declaraciones se producen en medio de un escenario de fricciones entre Kiev y Budapest, marcado por desacuerdos sobre el suministro energético, sanciones y posturas frente al conflicto en Ucrania.
El primer ministro Viktor Orbán ha mantenido una postura más cercana al diálogo con Rusia, lo que ha generado críticas por parte de otros líderes europeos y del Gobierno ucraniano.
La situación refleja el aumento de tensiones dentro de Europa en torno a la guerra en Ucrania y las distintas posiciones adoptadas por los países aliados.










