China reafirmó su papel en los esfuerzos internacionales para poner fin al conflicto en Oriente Medio, tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió que Pekín habría influido en Irán para aceptar negociar una tregua.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Mao Ning, indicó que su país continuará desempeñando un rol constructivo para restablecer la paz y la seguridad en el golfo Pérsico y la región en general.
La vocera subrayó que, desde el inicio de las hostilidades, China ha trabajado de manera activa en la promoción de soluciones diplomáticas que contribuyan al fin del conflicto.
Asimismo, expresó el respaldo de Pekín a iniciativas de mediación impulsadas por otros países, como Pakistán, con el cual China ha promovido una propuesta conjunta de cinco puntos orientada a estabilizar la región.
Las declaraciones se producen luego de que Estados Unidos e Irán acordaran un alto el fuego de dos semanas, tras semanas de enfrentamientos, en un intento por avanzar hacia un acuerdo más amplio.
En ese contexto, Trump manifestó que considera que China desempeñó un papel en la disposición de Teherán a entablar negociaciones, mientras que las autoridades iraníes sostienen que la tregua responde a sus propias condiciones estratégicas.
El escenario actual refleja un incremento de la actividad diplomática internacional, con múltiples actores buscando facilitar un acuerdo que permita reducir las tensiones y avanzar hacia una solución duradera en Oriente Medio.










