Washington.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció nuevos detalles sobre el armamento utilizado durante la operación militar ejecutada por fuerzas estadounidenses en Venezuela, la cual culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su traslado a territorio estadounidense.
En declaraciones al diario New York Post, Trump afirmó que el dispositivo empleado durante la incursión provocó la inutilización total de los sistemas defensivos venezolanos. Según explicó, cuando los helicópteros estadounidenses descendieron sobre Caracas, los equipos militares del país sudamericano dejaron de funcionar.
“El desorientador, o Discombobulator. No se me permite hablar mucho sobre ello”, declaró Trump. Añadió que, pese a que las fuerzas venezolanas contaban con armamento de origen ruso y chino, no lograron disparar ningún cohete. “Presionaron los botones y nada funcionó. Estaban listos para nosotros, pero no pudieron responder”, aseguró.
El mandatario estadounidense ya había hecho referencia a este armamento en entrevistas previas con medios como NewsNation, donde mencionó que se trata de armas “de las que nadie había oído hablar”. Posteriormente, reiteró estas afirmaciones durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, donde destacó que las fuerzas atacadas no pudieron realizar un solo disparo en respuesta.
Operación militar en Venezuela
La operación fue ejecutada el pasado 3 de enero bajo el argumento de combatir el narcoterrorismo. Según informaciones oficiales, los ataques se concentraron en Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira, afectando principalmente instalaciones de interés militar, como sistemas de defensa aérea y centros de comunicación.
No obstante, las autoridades venezolanas denunciaron que también fueron alcanzadas zonas urbanas y que se produjeron víctimas civiles. Caracas calificó la acción como una “gravísima agresión militar” y acusó a Washington de intentar apoderarse de los recursos estratégicos del país, especialmente petróleo y minerales, con el objetivo de quebrantar su independencia política.
Diversos países, entre ellos Rusia y China, exigieron la liberación de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, trasladados a Nueva York tras la operación. El Gobierno ruso señaló que Venezuela debe tener garantizado su derecho a decidir su destino sin injerencias externas.
De acuerdo con el Ministerio de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, al menos 100 personas murieron durante los ataques, entre ellas integrantes del equipo de seguridad presidencial.














