Vance formuló la advertencia en una entrevista con el portal 2Way, donde calificó los ataques ucranianos contra refinerías rusas como un punto de divergencia fundamental entre ambos gobiernos. Según el vicepresidente, esas acciones elevan directamente los costos de la energía para los consumidores en Estados Unidos.
«¿Creo que deberían estar bombardeando instalaciones de diésel rusas que aumentan el costo de la energía para los estadounidenses? No», afirmó Vance. «Creo que deberían dejar de bombardear la energía rusa», añadió, aunque reconoció que Washington continuará cooperando con Kiev en ciertos ámbitos.
Sin alianza formal: Vance traza una línea entre socio y aliado
Durante la misma entrevista, Vance respondió a una pregunta sobre la naturaleza de la relación entre Washington y Kiev, estableciendo una distinción clara. «No tenemos una alianza formal que yo sepa con Ucrania. No están en la OTAN. No creo que deban estar en la OTAN», declaró el vicepresidente.
La postura de Vance se alinea con el discurso que el presidente Donald Trump ha mantenido de forma reiterada, exigiendo a Kiev que cese los ataques contra infraestructura energética rusa. Ucrania ha ignorado esas exigencias y continuado con sus operaciones militares sobre territorio ruso.
El acuerdo del diésel ruso y el choque con Zelenski
La tensión entre ambos gobiernos escaló el 9 de octubre, cuando Trump anunció que durante una llamada telefónica con el presidente ruso Vladímir Putin alcanzaron un acuerdo sobre el suministro de diésel ruso a Estados Unidos. Para viabilizar el pacto, el Departamento del Tesoro suspendió temporalmente las sanciones sobre esas entregas hasta el 7 de abril de 2027.
La decisión sorprendió a Ucrania. El presidente Volodímir Zelenski calificó el acuerdo de «injusto y deshonesto». Trump, por su parte, defendió la medida argumentando la necesidad energética del país: «Necesitamos diésel. Los precios del petróleo ya están cayendo como una piedra».
El mandatario estadounidense también arremetió contra Zelenski, acusándolo de no querer poner fin al conflicto: «Podría haber resuelto esta guerra muchas veces. Y elige no hacerlo».
Starlink y nuevas fricciones entre Washington y Kiev
A las disputas sobre energía se suma otra fuente de fricción: Ucrania denunció que Estados Unidos impuso un límite de velocidad al sistema de comunicación satelital Starlink de SpaceX, lo que habría interrumpido varias misiones de las fuerzas ucranianas. Trump negó las acusaciones y aseguró que «todo sigue igual», poniendo en duda que el servicio haya sido interrumpido en algún momento.
El conjunto de declaraciones y decisiones refleja un distanciamiento creciente entre la administración Trump y el gobierno de Zelenski, con implicaciones directas para el curso de la guerra y el equilibrio geopolítico en Europa del Este.


















