DUBLÍN.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que la guerra con Irán podría terminar “muy pronto” y situó su posible desenlace después de las elecciones legislativas de medio mandato del próximo 3 de noviembre.
“Creo que será probablemente justo después de las elecciones de medio mandato”, declaró Trump ante periodistas durante su visita a Irlanda. El mandatario agregó que, en su opinión, Irán intenta resistir hasta entonces para “complicar la elección”.
La afirmación de que Teherán está prolongando deliberadamente la guerra para influir en el resultado electoral estadounidense constituye una interpretación de Trump y no ha sido respaldada públicamente con evidencia independiente.
Elecciones podrían cambiar el control del Congreso
Los comicios del 3 de noviembre de 2026 renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado, convirtiéndose en una prueba política crucial para la administración Trump.
El mandatario ha colocado el conflicto con Irán y sus consecuencias económicas en el centro del debate electoral, mientras los republicanos intentan conservar sus posiciones en el Congreso.
Trump defendió esta semana su política hacia Irán durante la convención republicana de medio mandato y reconoció que el conflicto ha tenido consecuencias económicas para los estadounidenses.
Guerra entra en su séptimo mes
El conflicto comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán.
Desde entonces se han producido ofensivas y represalias en distintos puntos de Oriente Medio, enfrentamientos en torno al estrecho de Ormuz y ataques contra infraestructura energética y rutas marítimas estratégicas.
Más de seis meses después, no existe todavía un acuerdo que permita poner fin de manera definitiva a las hostilidades.
Associated Press señaló esta semana que, aunque Estados Unidos ha conseguido avances parciales para facilitar el tránsito por Ormuz y afectar las exportaciones iraníes, la guerra permanece lejos de una resolución clara.
Trump prevé fuerte caída del petróleo
El presidente estadounidense vinculó directamente el eventual final de la guerra con los precios energéticos.
“Cuando eso suceda, los precios del petróleo caerán”, afirmó Trump.
Su pronóstico llega cuando las tensiones en Oriente Medio han vuelto a impulsar las cotizaciones internacionales.
El Brent cerró el viernes en aproximadamente US$104.61 por barril, mientras el West Texas Intermediate terminó en torno a US$100.05, después de una semana marcada por ataques y riesgos para las principales rutas petroleras de la región.
El conflicto ha reducido sustancialmente el flujo normal de crudo por Oriente Medio y mantiene bajo presión al estrecho de Ormuz, una de las vías energéticas más importantes del planeta.
Trump vuelve a vincular la guerra con el programa nuclear iraní
Trump reiteró además que Irán se encontraba cerca de obtener un arma nuclear y volvió a utilizar un plazo de aproximadamente “dos semanas” para justificar la actuación militar de Washington.
Esa afirmación requiere una precisión.
Expertos en control de armas distinguen entre el llamado “tiempo de ruptura”, necesario para producir suficiente uranio enriquecido a grado militar, y el tiempo requerido para fabricar un arma nuclear operativa.
Estimaciones anteriores situaron el tiempo para producir material fisible en semanas, pero eso no significa necesariamente disponer de una bomba funcional en ese mismo período. Especialistas han señalado que transformar ese material en un arma podría requerir meses adicionales.
OIEA mantiene preocupación por programa iraní
Las dudas internacionales sobre el programa nuclear de Irán, sin embargo, siguen abiertas.
Esta semana, la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) remitió nuevamente la cuestión iraní al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debido a la falta de cooperación en investigaciones relacionadas con material nuclear encontrado en instalaciones no declaradas.
El organismo también mantiene preocupación por las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido. Irán insiste en que su programa tiene fines pacíficos.
Esto no equivale, sin embargo, a una confirmación independiente de que Teherán se encontrara exactamente a dos semanas de disponer de un arma nuclear.
Teherán dice que tampoco quiere prolongar la guerra
Las declaraciones de Trump contrastan con la posición expresada este sábado por el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, durante la cumbre de los BRICS en India.
Pezeshkian afirmó que Irán no desea la continuación de la guerra y sostuvo que la paz sigue siendo una prioridad para su Gobierno.
Al mismo tiempo, rechazó que Estados Unidos desempeñe el papel de “policía regional” en Oriente Medio y defendió que la seguridad debe ser garantizada por los propios países de la región.
Un pronóstico condicionado por política y energía
Trump presenta ahora el período posterior a las elecciones de noviembre como posible punto de inflexión.
Sin embargo, hasta este sábado no existe un acuerdo de paz ni un calendario pactado con Irán que permita asegurar que la guerra terminará después de los comicios estadounidenses.
Su previsión coincide, además, con una creciente presión política interna debido al costo de los combustibles, la inflación y los efectos económicos derivados de la inestabilidad en Oriente Medio.
El 3 de noviembre aparece así no solo como una fecha electoral clave para Estados Unidos, sino también como el horizonte que Trump ha colocado públicamente para un posible desenlace de una guerra que continúa condicionando la seguridad regional y los mercados energéticos mundiales.










