MOSCÚ.– Rusia advirtió este lunes que las instalaciones asociadas con un sistema lanzamisiles estadounidense trasladado recientemente a Noruega serán consideradas dentro de la planificación de sus fuerzas de disuasión estratégica en caso de un eventual conflicto armado.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, calificó el movimiento como otra acción “desestabilizadora” de la OTAN y sostuvo que amplía la capacidad occidental para realizar ataques de largo alcance contra territorio ruso.
Sin embargo, existe una precisión relevante: las fuentes oficiales estadounidenses y noruegas consultadas sitúan el traslado del lanzador dentro de Operation Atlantic City 26, un ejercicio militar desarrollado entre el 26 de agosto y el 4 de septiembre. No han anunciado públicamente en esas comunicaciones que se trate de un emplazamiento permanente.
Moscú advierte sobre posibles ataques en caso de guerra
Zajárova afirmó que las posiciones donde se encuentren los complejos estadounidenses, sus centros de mando y la infraestructura que los respalde pasarán a recibir “especial atención” de las fuerzas rusas de disuasión estratégica.
Según la diplomática, esto incluye la planificación del empleo de medios de ataque contra esas instalaciones en caso de que se produzca un conflicto armado.
La declaración supone una advertencia militar condicionada y no el anuncio de un ataque inmediato contra Noruega.
Moscú también argumentó que la presencia de estos sistemas dificulta cualquier futura conversación con Washington sobre estabilidad estratégica.
¿Qué sistema llevó Estados Unidos a Noruega?
El 27 de agosto, un avión de transporte C-17A Globemaster III de la Fuerza Aérea estadounidense llevó a Trondheim un Containerized Launching System (CLS) de la Marina de Estados Unidos para participar en Atlantic City 26. Las imágenes fueron divulgadas oficialmente por las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El sistema utiliza una arquitectura derivada de las celdas de lanzamiento Mk-41 y puede integrarse con armamento de largo alcance. Un sistema de este tipo ya fue utilizado por la Marina estadounidense en 2023 para realizar un lanzamiento de prueba de un misil SM-6 desde el USS Savannah.
Informes especializados señalan que la configuración trasladada a Noruega es compatible con sistemas como el SM-6 y el misil de crucero Tomahawk. No obstante, las publicaciones oficiales estadounidenses sobre el traslado a Trondheim no indican que el lanzador estuviera cargado con misiles Tomahawk durante el ejercicio.
Rusia asegura que podría amenazar incluso a Moscú
La Cancillería rusa sostiene que la ubicación geográfica de Noruega permitiría a sistemas equipados con misiles Tomahawk alcanzar una parte considerable del territorio europeo de Rusia, incluida Moscú.
Zajárova afirmó que este tipo de despliegue refleja la intención de la OTAN de desarrollar capacidades para efectuar ataques en profundidad contra Rusia y controlar zonas marítimas estratégicas del norte de Europa.
Esas afirmaciones corresponden a la evaluación estratégica del Gobierno ruso. Las autoridades noruegas y estadounidenses presentan las actividades militares desarrolladas en la zona como ejercicios de preparación y defensa colectiva.
Noruega dice que se trató de un ejercicio aliado
Las Fuerzas Armadas de Noruega informaron que Operation Atlantic City se desarrolló del 26 de agosto al 4 de septiembre con fuerzas noruegas, estadounidenses y británicas.
Las maniobras formaron parte de Arctic Sentry, iniciativa de la OTAN dirigida a fortalecer la capacidad de sus miembros para operar conjuntamente en condiciones del Ártico y el extremo norte europeo.
Noruega explicó que parte de las operaciones se desarrollaron alrededor de Jan Mayen, territorio noruego situado aproximadamente a 1,000 kilómetros del continente y considerado de importancia geoestratégica en el Atlántico Norte.
Las fuerzas estadounidenses describieron, por su parte, el traslado del lanzador como una demostración de su capacidad para mover rápidamente sistemas militares hacia el extremo norte y operar de manera coordinada con aliados.
El Ártico gana peso en la rivalidad entre Rusia y la OTAN
El episodio refleja la creciente importancia militar del Ártico y el Atlántico Norte, regiones donde Rusia mantiene importantes instalaciones estratégicas y donde la OTAN ha incrementado sus ejercicios y capacidad de vigilancia.
La alianza considera que el aumento de la actividad militar rusa y el creciente interés de China en la región requieren una mayor coordinación entre sus miembros.
Moscú interpreta ese reforzamiento como una amenaza directa a su seguridad.
La advertencia de Zajárova eleva ahora la tensión al establecer que, ante un eventual enfrentamiento armado, Rusia tendría en cuenta los emplazamientos de estos sistemas y su infraestructura asociada al planificar posibles ataques.
No obstante, la información pública disponible no permite afirmar que Estados Unidos haya establecido permanentemente misiles Tomahawk en Noruega. Lo confirmado es el traslado de un sistema de lanzamiento a Trondheim para las maniobras Atlantic City 26, concluidas oficialmente el 4 de septiembre.














