El recorrido de supervisión fue encabezado por Alejandro Campos, al frente de APORDOM, y Eduardo Estrella, titular de Obras Públicas, quienes verificaron en terreno el estado de una infraestructura calificada como estratégica para ampliar la capacidad logística y comercial del país. La visita contó también con la presencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entidad vinculada al financiamiento o seguimiento del proyecto.
Una obra con tres componentes clave
El ingeniero Manuel Jiménez Cuenca, responsable de la supervisión por parte del Ministerio de Obras Públicas, explicó que el proyecto portuario se desarrolla bajo un contrato FIDIC de diseño y construcción, modalidad en la que el contratista elabora y somete los diseños a aprobación antes de ejecutar cada fase. La obra está compuesta por tres elementos principales: el estribo o zona de enrocado, la pasarela de acceso —el puente sobre el mar— y el muelle como tal.
El muelle, que es el componente con mayor complejidad técnica, registra actualmente un avance aproximado del 35%. Su estructura está conformada por pilotes metálicos circulares hincados, protegidos mediante encamisados o fundas de concreto para prevenir la corrosión marina.
Avance en la hinca de pilotes
El muelle contempla un total de 29 ejes, cada uno con cinco pilotes transversales. Al momento de la supervisión, los trabajos de hinca habían alcanzado el eje 14, y durante la jornada se colocó uno de los pilotes correspondientes a ese tramo. La culminación de la hinca de la totalidad de los pilotes está programada para finales de enero.
Además de los pilotes, el sistema constructivo incorpora elementos prefabricados de concreto que se instalan de manera posterior a la hinca. El proyecto contempla alrededor de 1,200 piezas prefabricadas, cuya fabricación estaba prevista para concluir a finales de noviembre.
Retos técnicos atendidos sin afectar el cronograma
Jiménez Cuenca reconoció que durante la ejecución surgieron dificultades técnicas asociadas a las características del terreno y a la longitud requerida de algunos pilotes. Sin embargo, precisó que dichas situaciones fueron atendidas dentro del proceso constructivo y bajo la supervisión establecida en el contrato, sin comprometer el cumplimiento de los plazos.
«Vamos en plazo, estamos cumpliendo los objetivos y todos estamos contentos con el avance de la obra», afirmó el ingeniero al evaluar el desarrollo de los trabajos.
Un puerto con capacidades que antes no existían
El responsable de la supervisión subrayó que la nueva terminal permitirá manejar un flujo significativo de mercancía general y contenedores, incorporando capacidades operativas que el Puerto de Manzanillo no poseía anteriormente. La instalación estará diseñada para operaciones de carga y descarga de contenedores y contará con sistemas de seguridad acordes con los estándares de infraestructura portuaria moderna.
Por su parte, el ministro Eduardo Estrella destacó que la supervisión de la obra se realiza de forma permanente, verificando que los trabajos se ejecuten conforme a las normas y especificaciones técnicas previamente establecidas. La iniciativa posiciona a Alejandro Campos como uno de los principales impulsores de la modernización portuaria dominicana desde APORDOM.












