CIUDAD DE PANAMÁ.– El presidente panameño José Raúl Mulino marcó distancia este martes de los acercamientos que diputados de la Asamblea Nacional mantienen con Taiwán y dejó claro que esas iniciativas parlamentarias no representan la política exterior oficial de Panamá.
“Las relaciones exteriores las dirige el Ejecutivo”, afirmó el mandatario al referirse a viajes, reuniones e intercambios realizados por legisladores panameños con representantes taiwaneses.
La aclaración adquiere especial relevancia porque Panamá mantiene relaciones diplomáticas con la República Popular China desde junio de 2017 y reconoce oficialmente a Pekín como el único Gobierno legítimo que representa a China. En el comunicado bilateral mediante el cual se establecieron esas relaciones, Panamá también se comprometió a poner fin a sus vínculos diplomáticos oficiales con Taiwán.
Diputados han intensificado contactos con Taiwán
El pronunciamiento de Mulino llega después de varios acercamientos entre integrantes de la Asamblea Nacional y autoridades taiwanesas.
Una delegación multipartidista viajó a Taiwán en julio con una agenda dirigida a fortalecer vínculos parlamentarios, explorar cooperación tecnológica y promover oportunidades relacionadas con la industria de semiconductores. Los legisladores también plantearon la posibilidad de establecer una oficina comercial taiwanesa en Panamá.
Este martes, además, diputados panameños avanzaron en la conformación de un grupo parlamentario de amistad con Taiwán, destinado a promover intercambios en comercio, educación, emprendimiento y otros ámbitos.
Mulino insistió, sin embargo, en que esas actividades deben distinguirse de las decisiones diplomáticas adoptadas por el Gobierno central.
Panamá mantiene el principio de una sola China
La posición oficial panameña no ha cambiado.
El acuerdo firmado el 13 de junio de 2017 estableció relaciones diplomáticas entre Panamá y la República Popular China y formalizó la ruptura de los vínculos diplomáticos que el país centroamericano mantenía con Taiwán.
Desde entonces, Panamá conserva relaciones diplomáticas plenas con Pekín. En julio de este año recibió incluso al nuevo embajador chino, Zhang Xiangyan, quien se convirtió en el tercer jefe de la misión diplomática china desde 2017.
El Gobierno panameño ha reiterado recientemente que su relación con China continúa basada en el respeto mutuo y en la defensa de los intereses nacionales.
China observa con atención los contactos con Taiwán
La cuestión es especialmente sensible para Pekín.
China considera a Taiwán parte de su territorio y se opone a contactos oficiales entre autoridades taiwanesas y países que mantienen relaciones diplomáticas con la República Popular China.
En Panamá, los primeros viajes recientes de diputados a Taiwán ya provocaron objeciones de la representación diplomática china. Según medios panameños, la Embajada de China manifestó su rechazo a una visita legislativa realizada en noviembre de 2025 por considerar que podía entrar en conflicto con el principio de una sola China.
La Cancillería panameña respondió entonces defendiendo la independencia de los diputados y rechazando presiones sobre miembros de la Asamblea Nacional, aunque simultáneamente reiteró que la política exterior corresponde al Ejecutivo.
El desafío de Panamá entre China, Taiwán y Estados Unidos
El episodio se desarrolla en un escenario geopolítico más amplio en el que Panamá intenta mantener relaciones económicas y diplomáticas tanto con China como con Estados Unidos.
Mulino ha definido a Estados Unidos como el principal socio de Panamá y su Gobierno mantiene una cooperación estrecha con Washington en seguridad, migración, comercio y asuntos relacionados con el Canal.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo panameño sostiene relaciones diplomáticas plenas con China y ha procurado manejar mediante el diálogo diferencias recientes relacionadas con asuntos marítimos y portuarios.
El propio Mulino ha insistido en que el Canal de Panamá permanece bajo control panameño y ha rechazado afirmaciones que atribuyan su control directo o indirecto a China, Estados Unidos u otra potencia.
Por ello, no existen elementos que permitan afirmar que el viaje de los diputados a Taiwán constituya por sí mismo un cambio de alianza diplomática de Panamá.
Diplomacia parlamentaria frente a política exterior oficial
La controversia refleja una diferencia entre dos planos.
Por un lado, diputados de distintas corrientes consideran que pueden impulsar contactos parlamentarios y comerciales con Taiwán sin modificar el reconocimiento diplomático de Pekín.
Por otro, el Gobierno busca evitar que esos acercamientos sean interpretados internacionalmente como una modificación de la política oficial establecida desde 2017.
El mensaje de Mulino intenta precisamente trazar esa frontera: los legisladores pueden desarrollar sus propias iniciativas parlamentarias, pero no representan por esa vía la política exterior del Estado panameño.
En un momento de creciente competencia estratégica entre China y Estados Unidos en América Latina, esa distinción adquiere un peso que supera la política interna panameña y coloca cada movimiento relacionado con Taiwán bajo una intensa observación diplomática.











