Ambos candidatos habían evitado los debates durante la primera vuelta, por lo que este cara a cara fue el primero de la campaña. La moderadora debió intervenir en repetidas ocasiones para controlar los intercambios, que desbordaron los tiempos asignados a cada participante desde los primeros minutos.
Insultos y acusaciones de corrupción en el centro del debate
En uno de los cruces iniciales, Lula acusó a su rival de burlarse de él y exigió respeto. La moderadora llamó al orden a Flávio por hablar fuera de turno. «El payaso aquí es él, no yo», respondió el mandatario, quien señaló al bolsonarismo de carecer de «comportamiento ético».
Al debatir el gasto público, Lula llamó a Flávio «pícaro» y «mentiroso empedernido». El opositor aprovechó el término para apelar a los votantes de Río de Janeiro: «Quiero expresar mi solidaridad con mis hermanos de Río, a quienes mi oponente acaba de llamar pícaros», declaró ante las cámaras.
El momento de mayor tensión ocurrió cuando Flávio invitó a un Lula visiblemente irritado a acercarse a su posición para «calmarse». El presidente regresó a su atril, bebió agua y respondió: «No quiero estar cerca de ti. De la familia Bolsonaro, quiero distancia». La réplica del senador fue inmediata: «Tranquilo, no tengo la cartera aquí, no podrás robarme».
Los ataques se extienden al ámbito familiar
La confrontación escaló con cruces sobre los familiares de cada candidato. Lula acusó a Eduardo Bolsonaro —hermano del candidato, que se encuentra en Estados Unidos— de «huir» y de solicitar la intervención del presidente estadounidense Donald Trump, y advirtió: «Están traicionando a la patria y serán juzgados por ello».
Flávio respondió sacando a relucir investigaciones por presunto tráfico de influencias contra Fábio Luís Lula da Silva, hijo del presidente. Asimismo, cuestionó a Lula por el porcentaje de votos que habría obtenido en los centros penitenciarios: «¿Puedes explicar por qué el 73 % de los presos votaron por ti?».
Lula respondió con ironía y fue más allá: «Quiero que vote el 100 %, hasta tu papá. Tu papá puede votar por mí; habrá votado por el mejor candidato; te conoce y sabe que soy mejor que tú», en alusión al expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario.
El reto de las cuentas bancarias y la política exterior
Para responder a las acusaciones de corrupción, Lula lanzó un desafío en vivo: «Te reto. Mañana abriremos nuestras cuentas bancarias y registros telefónicos ante el Tribunal Electoral y la Corte Suprema, para que el pueblo brasileño sepa quiénes son los verdaderos ladrones en este país».
En el tramo final, la política exterior dividió a los candidatos. Lula cuestionó la cercanía de Flávio con el presidente argentino Javier Milei y le preguntó si planea aplicar su política de «motosierra» en Brasil. Flávio no respondió directamente y contraatacó: «Brasil está arruinado internacionalmente por tus políticas, Lula. Mira a tus amigos».
El balotaje presidencial de Brasil está previsto para el 25 de octubre.
















