La Comisión de Resistencia al Muro y a los Asentamientos informó este domingo que las fuerzas israelíes demolieron un edificio residencial de tres apartamentos en la zona de Farsh Al Hawa, en el marco de la operación que inició el viernes en Hebrón y sus alrededores. Además, las tropas nivelaron aproximadamente 0.7 hectáreas de tierra y atacaron instalaciones comerciales, entre ellas una empresa de azulejos y cerámica y varias tiendas de repuestos de automóviles.
El comunicado de la Comisión también detalla el desalojo forzoso de familias en las zonas de Al Khalda y Ain Deir Bahha, así como el cierre de los accesos a la ciudad y a la gobernación de Hebrón, impidiendo a los residentes llegar a sus hogares.
Confiscación de vehículos y arresto de menores
Fuentes locales indicaron que este domingo por la tarde las fuerzas israelíes se apoderaron de cinco vehículos y una carretilla elevadora en la zona de Al Khalda, donde mantienen un cerco que impide el libre tránsito de los habitantes. Las tropas también ordenaron el cierre de los comercios del área.
En la zona sur de Hebrón, dos niños fueron arrestados tras ser interceptados por las fuerzas de ocupación en el área de Al Fahs. Por otra parte, un edificio residencial fue convertido en cuartel militar luego de que sus ocupantes fueron obligados a abandonarlo.
Heridos en Halhoul y Bani Naim
En la localidad de Halhoul, al norte de Hebrón, un ciudadano residente del campamento de Al Arroub sufrió fracturas y contusiones tras ser golpeado por las fuerzas de ocupación después de que detuvieran el vehículo que conducía. El afectado fue trasladado al Centro de Salud de Al Arroub para recibir atención médica.
En Bani Naim, al este de Hebrón, las fuerzas israelíes agredieron a ciudadanos y comerciantes que intentaban trasladar provisiones y alimentos a través de la entrada municipal, que permanece cerrada. Varios residentes resultaron con contusiones y distintos vehículos fueron dañados durante los incidentes.
Palestina llama a intervención internacional
El Gobierno palestino emitió este sábado un llamamiento urgente a la comunidad internacional ante lo que describió como una escalada de la ocupación israelí en toda Cisjordania. En su declaración, el Gobierno palestino señaló que dicha escalada «no traerá seguridad ni paz a nadie» y responsabilizó plenamente al Gobierno israelí por los hechos.
Las autoridades palestinas reafirmaron que el pueblo palestino mantendrá su apego a la tierra, al tiempo que exigen una respuesta internacional ante lo que califican como una ofensiva que afecta a todas las gobernaciones del territorio ocupado.















