TEHERÁN.- Irán lanzó una nueva advertencia a Estados Unidos sobre el estrecho de Ormuz, al asegurar que responderá si Washington intenta ampliar su intervención militar o asumir un papel de administración sobre esta estratégica ruta marítima.
El portavoz del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, Abolfazl Shekarchi, afirmó que Estados Unidos puede intentar intervenir en el estrecho, pero sostuvo que Irán no permitirá que Washington determine unilateralmente su funcionamiento.
Según declaraciones difundidas por medios iraníes, Shekarchi advirtió que cualquier intento de ese tipo recibiría una respuesta de las Fuerzas Armadas iraníes.
La declaración se produce dentro de una disputa más amplia en la que Teherán y Washington sostienen versiones contrapuestas sobre quién mantiene actualmente la iniciativa en Ormuz.
Una semana antes, Shekarchi había rechazado las afirmaciones estadounidenses de que Washington controla la navegación y aseguró que “la iniciativa” permanece en manos de las Fuerzas Armadas iraníes.
Estados Unidos ya opera militarmente en Ormuz
La advertencia iraní ocurre en un escenario en el que Estados Unidos ya mantiene una presencia militar directa alrededor del estrecho.
El Comando Central de Estados Unidos, CENTCOM, ha reconocido que sus fuerzas escoltan buques comerciales, realizan operaciones de protección marítima y han llevado a cabo ataques contra instalaciones militares iraníes que Washington vincula con amenazas contra la navegación.
En julio, CENTCOM anunció además la reanudación de un bloqueo naval dirigido específicamente contra embarcaciones que entran o salen de puertos iraníes, mientras sostiene que otros barcos comerciales pueden continuar utilizando la ruta.
Por tanto, la discusión actual no es sobre si existe presencia estadounidense en Ormuz, sino sobre hasta dónde puede llegar esa intervención y qué autoridad puede ejercer Washington sobre el tránsito marítimo.
Washington e Irán se atribuyen la iniciativa
La Casa Blanca declaró en agosto que Estados Unidos “controla” el estrecho y afirmó que sus fuerzas habían limpiado minas de las principales rutas, protegido el paso de centenares de embarcaciones y limitado las exportaciones marítimas iraníes. Esa es la posición oficial de la administración Trump.
Irán rechaza esa descripción.
Shekarchi sostuvo el pasado 19 de septiembre que las afirmaciones estadounidenses sobre el tránsito de más de mil millones de barriles de petróleo escoltados por fuerzas de Washington constituían una exageración y una operación de propaganda.
Ambas partes utilizan el control de la navegación como elemento político y militar dentro de la confrontación.
¿Quién puede controlar legalmente el estrecho?
El estrecho de Ormuz se encuentra entre Irán y Omán y conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo.
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar establece que los Estados ribereños mantienen soberanía o jurisdicción sobre sus respectivas aguas, pero esa soberanía está limitada por el régimen especial aplicable a los estrechos utilizados para navegación internacional.
El artículo 38 reconoce a buques y aeronaves el derecho de paso en tránsito, mientras el artículo 44 establece que los Estados ribereños no deben obstaculizar ese tránsito ni suspenderlo.
Eso significa que el régimen jurídico internacional no equivale simplemente a que un solo país pueda declarar el estrecho bajo su control exclusivo.
Las diferencias entre Washington y Teherán sobre cómo interpretar y aplicar esas reglas se han convertido, sin embargo, en parte central del actual conflicto.
Una de las rutas energéticas más importantes del mundo
La importancia de Ormuz va mucho más allá de la disputa militar.
Antes de las graves interrupciones de 2026, por el estrecho circulaban alrededor de 20 millones de barriles diarios de petróleo, equivalentes aproximadamente al 20 % del consumo mundial de líquidos petroleros.
El conflicto modificó drásticamente esos flujos.
Datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos muestran que el tránsito de petróleo cayó desde 21.6 millones de barriles diarios en el cuarto trimestre de 2025 a apenas 4.9 millones durante el segundo trimestre de 2026.
La disminución contribuyó a elevar y hacer más volátiles los precios internacionales del crudo durante buena parte del año.
Washington asegura haber protegido miles de embarcaciones
Estados Unidos sostiene que sus operaciones han permitido recuperar progresivamente parte del tráfico comercial.
CENTCOM informó en julio que sus fuerzas habían facilitado el tránsito de unos 900 buques comerciales y aproximadamente 450 millones de barriles de petróleo desde comienzos de mayo.
Posteriormente, autoridades militares estadounidenses elevaron esas cifras y aseguraron haber facilitado el movimiento de más de 2,000 embarcaciones y alrededor de mil millones de barriles.
Irán cuestiona esos datos y sostiene que Washington exagera el alcance de sus operaciones.
No existe, por tanto, acuerdo entre ambas partes sobre quién determina efectivamente el funcionamiento cotidiano del estrecho.
Irán propone reabrir plenamente Ormuz
La advertencia militar coincide además con nuevos movimientos diplomáticos.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, afirmó este sábado que Teherán presentó mediante Qatar una propuesta que permitiría reabrir plenamente el estrecho de Ormuz en el plazo de una semana, siempre que Estados Unidos acepte determinadas condiciones.
La propuesta retomaría componentes del memorando firmado en junio entre ambos países, incluyendo un cese de hostilidades, liberación de activos iraníes congelados, levantamiento de sanciones petroleras y fin del bloqueo estadounidense.
Según ABC News, citando un reporte de The Wall Street Journal, Trump habría rechazado inicialmente la propuesta por considerar insuficientes las garantías iraníes.
Negociación y amenazas ocurren al mismo tiempo
El escenario actual combina contactos diplomáticos con advertencias militares.
Irán plantea que podría facilitar la reapertura del estrecho mediante un acuerdo, pero al mismo tiempo sostiene que responderá si Estados Unidos intenta ampliar su control sobre la ruta.
Washington afirma, por su parte, que sus fuerzas están garantizando la libertad de navegación y acusa a Irán de atacar embarcaciones comerciales.
CENTCOM informó en julio que atacó centenares de objetivos militares iraníes después de incidentes contra barcos comerciales, mientras Teherán acusa a Estados Unidos de utilizar esos episodios para justificar una presencia militar permanente.
Ormuz sigue siendo una pieza central de la negociación
La disputa por el estrecho tiene un peso que trasciende a Irán y Estados Unidos.
Países del Golfo dependen de esa ruta para exportar grandes cantidades de petróleo y gas natural licuado hacia Asia y otros mercados.
Washington incluso estudia junto a países árabes un fondo multimillonario para desarrollar oleoductos y otras infraestructuras capaces de reducir la dependencia de Ormuz, según Financial Times.
La confrontación ha mostrado hasta qué punto una interrupción en un corredor marítimo relativamente estrecho puede afectar precios energéticos, transporte marítimo y cadenas de suministro a escala mundial.
Por eso, la nueva advertencia de Shekarchi debe entenderse dentro de una pugna mayor: Irán busca conservar capacidad de influencia sobre Ormuz, mientras Estados Unidos intenta garantizar el tránsito comercial y limitar la capacidad iraní de utilizar el estrecho como instrumento de presión.
El resultado dependerá tanto de la evolución militar como de las negociaciones que Washington y Teherán mantienen, directa o indirectamente, para definir un nuevo marco de seguridad y navegación en la región.














