Zaporiyia, Ucrania.– La corporación nuclear estatal rusa Rosatom denunció que un dron impactó durante la madrugada de este domingo en una galería situada a pocos metros del compartimento del reactor de la unidad número 3 de la central nuclear de Zaporiyia, la mayor instalación de este tipo en Europa.
El director general de Rosatom, Alexéi Lijachov, atribuyó el aparato a las fuerzas ucranianas. Sin embargo, hasta el momento de esta verificación, la autoría del incidente no había sido confirmada independientemente ni se había localizado una respuesta pública de las autoridades ucranianas sobre este caso específico.
No se reportó explosión ni daño al reactor
De acuerdo con la versión rusa, el dron alcanzó una galería utilizada por el personal para desplazarse entre los seis bloques de la central.
Rosatom informó que el aparato no explotó y que los equipos del compartimento del reactor número 3 no sufrieron daños. Tampoco fueron reportadas víctimas, alteraciones críticas en las unidades o amenazas inmediatas para la seguridad radiológica.
La administración de la planta indicó que comunicó el incidente a los expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica presentes en las instalaciones.
Hasta la publicación de esta nota, el OIEA no había difundido una evaluación pública específica que confirmara el origen del dron o atribuyera responsabilidades por el impacto.
Segundo incidente denunciado en pocos días
Lijachov afirmó que días antes también se produjo un intento de ataque contra el área de almacenamiento en seco de combustible nuclear gastado.
Esa acusación igualmente procede de las autoridades rusas que controlan la instalación y no había sido verificada de manera independiente. Moscú y Kiev se han responsabilizado mutuamente en repetidas ocasiones por incidentes ocurridos alrededor de la central.
Planta perdió la electricidad externa
En un incidente separado, la central perdió el sábado el suministro eléctrico externo durante casi dos horas, la vigesimotercera desconexión total registrada desde el inicio de la invasión rusa a gran escala.
Los generadores diésel de emergencia se activaron para proporcionar electricidad a los sistemas esenciales de seguridad hasta que fue restablecido el enlace con la red. Aunque los reactores no están generando electricidad, la planta necesita energía para mantener la refrigeración y otras funciones relacionadas con la protección del combustible nuclear.
Rosatom aseguró que la instalación depende actualmente de una sola línea externa de 330 kilovoltios. La ausencia de una segunda conexión disponible mantiene a la central en una situación vulnerable frente a nuevas averías o ataques.
OIEA advierte sobre actividad militar
Antes de este incidente, el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, había alertado sobre el aumento de la actividad militar cerca de la central y de la ciudad de Enerhodar, donde reside gran parte del personal.
La misión internacional también ha documentado dificultades con el suministro de agua, interrupciones de internet y presencia de drones alrededor de instalaciones nucleares ucranianas. Grossi ha pedido máxima moderación militar y respeto a los principios establecidos para proteger las centrales durante un conflicto armado.
La central permanece bajo control ruso
La planta de Zaporiyia, ubicada en territorio ucraniano, está bajo control de fuerzas rusas desde marzo de 2022. Cuenta con seis reactores y una capacidad instalada aproximada de seis gigavatios.
Sus unidades se encuentran detenidas, pero continúan necesitando electricidad y agua para mantener los sistemas de seguridad y refrigeración. El OIEA mantiene una presencia permanente en el lugar desde 2022.
El incidente vuelve a poner de relieve el riesgo de desarrollar operaciones militares cerca de una instalación nuclear. Aunque no se reportó una emergencia radiológica, cualquier daño en los sistemas eléctricos, de refrigeración o almacenamiento podría agravar una situación que el OIEA considera extremadamente frágil.











