Washington.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que está cerca de decidir si ordenará un ataque masivo contra Irán, en momentos en que la confrontación militar amenaza con extenderse a nuevas infraestructuras y rutas estratégicas de Oriente Medio.
“Estoy considerando un ataque masivo. Más grande que nunca. Estoy cerca de tomar una decisión”, declaró Trump durante una breve entrevista telefónica con el medio estadounidense Axios. El mandatario precisó que todavía no ha adoptado una determinación definitiva, aunque aseguró que las fuerzas estadounidenses están preparadas para actuar.
Trump asegura que Estados Unidos está preparado
El gobernante indicó que Israel se sumaría rápidamente a una eventual ofensiva si Washington solicitara su participación, aunque sostuvo que Estados Unidos tiene capacidad para realizar la operación sin apoyo adicional.
Trump también aseguró que las autoridades iraníes buscan negociar un acuerdo nuclear, pero consideró que todavía no están preparadas para aceptar las condiciones planteadas por Washington.
Las declaraciones representan una nueva intensificación de la retórica estadounidense, luego de que el mandatario amenazara con destruir un puente o una central eléctrica iraní por cada ataque contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
Rubio advierte que Irán pagará un alto precio
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, también endureció el tono contra Teherán y aseguró que el costo de sus acciones continuará aumentando mientras mantenga los ataques.
Al responder a la doctrina iraní de actuar “ojo por ojo”, Rubio afirmó que la política de Trump será “una cabeza por un ojo” y advirtió que Irán pagará “un precio muy alto”.
El funcionario sostuvo que Teherán está solicitando un acuerdo, pero que el Gobierno estadounidense no considera útiles sus acercamientos porque todavía no percibe una disposición real para cumplir un eventual pacto.
Ataques hutíes elevan la tensión
La posible ampliación de la ofensiva se plantea después de que los hutíes de Yemen atacaran dos petroleros sauditas en el mar Rojo. Trump responsabilizó a Irán por las acciones del grupo y amenazó con imponer un fuerte castigo militar tanto a Teherán como a los rebeldes yemeníes si se producen nuevas agresiones contra embarcaciones.
Los ataques también aumentaron la preocupación por la navegación en el estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y por la que circula aproximadamente el 12 % del comercio mundial.
La amenaza sobre esa vía se suma a las graves interrupciones registradas en el estrecho de Ormuz, corredor esencial para las exportaciones de petróleo y gas procedentes del golfo Pérsico.
Petróleo supera los 100 dólares
El agravamiento del conflicto provocó que el precio del petróleo Brent superara temporalmente los 100 dólares por barril, ante el temor de nuevas interrupciones en el suministro energético internacional.
El aumento del crudo también presiona los costos del transporte, la producción y los combustibles, mientras Estados Unidos se aproxima a sus elecciones legislativas de noviembre.
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que Oriente Medio está entrando en un círculo de confrontaciones cada vez más amplio y acercándose a una situación fuera de control.
Cámara de Representantes intenta frenar la guerra
La Cámara de Representantes aprobó por 214 votos contra 208 una resolución que reclama autorización del Congreso para continuar las operaciones militares estadounidenses contra Irán.
Aunque la iniciativa tiene un alcance principalmente político y enfrenta obstáculos para convertirse en una limitación efectiva, representa una nueva señal de pérdida de apoyo a la estrategia militar de Trump, incluso entre algunos legisladores republicanos.
La votación ocurrió en medio del debate sobre la ausencia de una autorización específica del Congreso para la guerra y las dudas sobre el objetivo final de las operaciones estadounidenses.
Crece el riesgo de una confrontación regional
Irán ha advertido que responderá contra bases, instalaciones energéticas y aliados de Washington si Estados Unidos amplía los bombardeos contra su infraestructura.
Una ofensiva de la magnitud planteada por Trump podría provocar nuevas represalias contra posiciones estadounidenses, rutas marítimas e instalaciones de países del golfo, además de profundizar el impacto humanitario y económico del conflicto.
Por el momento, el mandatario no ha precisado cuáles serían los objetivos, la fecha ni el alcance concreto de la operación que asegura estar evaluando.












