Brasilia.– El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, autorizó una nueva fase del plan Brasil Soberano, que dispondrá de R$18,500 millones en líneas de financiamiento para empresas afectadas por el arancel de 25 % impuesto por Estados Unidos a determinados productos del país suramericano.
El paquete, denominado Brasil Soberano III, estará compuesto por R$13,500 millones procedentes del Tesoro Nacional y otros R$5,000 millones aportados por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).
¿En qué podrán utilizarse los recursos?
Las empresas beneficiarias podrán destinar los préstamos a capital de trabajo, compra de bienes de capital, inversiones productivas, innovación tecnológica, adaptación de productos y procesos, así como a la búsqueda y apertura de nuevos mercados internacionales.
El objetivo es reducir el impacto inmediato de las nuevas barreras comerciales, preservar la actividad productiva y ayudar a que los exportadores brasileños disminuyan su dependencia del mercado estadounidense.
El programa del BNDES contempla apoyo para exportadores industriales y sus proveedores afectados por los aranceles, además de compañías pertenecientes a sectores considerados estratégicos para el comercio exterior brasileño.
Arancel estadounidense alcanza el 25 %
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos confirmó la imposición de una tarifa adicional de 25 % sobre determinados bienes procedentes de Brasil, bajo la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
Washington justificó la decisión alegando prácticas brasileñas que considera injustas o discriminatorias en áreas como comercio digital, servicios de pago electrónico, propiedad intelectual, acceso al mercado del etanol y políticas arancelarias. Brasil rechaza esos argumentos y considera la medida injustificada.
La lista estadounidense contiene excepciones para determinados productos, pero mantiene el gravamen sobre mercancías pertenecientes a sectores industriales importantes para las exportaciones brasileñas.
Sectores afectados podrán solicitar apoyo
Entre los sectores señalados como afectados figuran empresas vinculadas con acero, aluminio, automoción, madera, papel, carbón, azúcar, maquinaria y otros productos industriales.
La elegibilidad dependerá del tipo de mercancía exportada, el porcentaje de los ingresos empresariales relacionado con los productos afectados y el cumplimiento de los criterios establecidos por el Gobierno brasileño.
El Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios publicó una tabla oficial con los productos alcanzados por las tarifas comerciales estadounidenses para determinar cuáles empresas pueden solicitar los mecanismos de apoyo.
Lula apuesta por diversificar mercados
Lula afirmó que Brasil cuenta con condiciones para salir fortalecido de la disputa comercial y llamó a las empresas a utilizar la crisis como una oportunidad para aumentar la innovación, modernizar sus procesos y conquistar nuevos destinos para sus productos.
El Gobierno brasileño ha planteado que la estrategia no se limitará a ofrecer financiamiento. También buscará ampliar y diversificar los mercados internacionales, fortalecer el seguro de crédito a las exportaciones y disminuir la vulnerabilidad de las compañías frente a decisiones unilaterales adoptadas por otros países.
El mandatario sostuvo que Brasil intentó negociar con Washington, pero aseguró que no encontró reciprocidad suficiente durante las conversaciones.
Brasil mantiene abierta la respuesta comercial
El Gobierno brasileño también ha anunciado que evalúa aplicar medidas de reciprocidad sobre productos estadounidenses, aunque el plan presentado se concentra principalmente en brindar liquidez y apoyo productivo a las empresas perjudicadas.
Brasil calificó el arancel de 25 % como injusto y advirtió que podría responder con gravámenes equivalentes si las negociaciones no producen una solución.
Una escalada de represalias podría aumentar los costos para importadores y consumidores de ambos países, interrumpir cadenas de suministro y afectar la relación comercial entre las dos mayores economías del continente americano.
Por ahora, Brasil Soberano III funcionará como el principal instrumento de asistencia para que las compañías mantengan sus operaciones, protejan empleos y redirijan parte de sus exportaciones hacia otros mercados.











