Estados Unidos amplió este viernes sus sanciones contra Irán al incluir en su lista de personas y entidades bloqueadas a ocho ciudadanos y seis empresas vinculadas, según el Departamento del Tesoro, a una red financiera que beneficia a dirigentes iraníes y facilita operaciones de bancos previamente sancionados.
La medida fue adoptada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros, conocida como OFAC, en medio de una renovada escalada entre Washington y Teherán y de las tensiones por la navegación comercial en el estrecho de Ormuz.
Entre los sancionados figura el empresario y banquero iraní Ali Ansari, señalado por las autoridades estadounidenses como responsable de administrar una extensa red internacional de inversiones, propiedades y activos.
Señalamientos contra Ali Ansari
El Departamento del Tesoro sostiene que Ansari supervisa activos que beneficiarían al líder iraní Mojtaba Jamenei, a su del Tesoro sostiene que Ansari supervisa activos que beneficiarían al líder familia, a otras figuras de la dirigencia y a miembros de la Guardia Revolucionaria.
Washington lo acusa de haber desviado recursos de origen público para construir una cartera de propiedades inmobiliarias y participaciones comerciales fuera de Irán.
Las acusaciones corresponden a la posición oficial del Gobierno estadounidense y no implican una sentencia judicial contra el empresario.
Antiguo propietario de Ayandeh Bank
Ansari fue propietario y director del Ayandeh Bank, entidad iraní que había sido sancionada por Estados Unidos y posteriormente fue disuelta.
El Tesoro afirma que el banco acumuló miles de millones de dólares en deudas después de otorgar préstamos respaldados por el Banco Central de Irán a empresas y proyectos vinculados al propio Ansari.
Según la versión estadounidense, parte de esos recursos habría sido utilizada para ampliar inversiones internacionales.
Propiedades en varios países
La OFAC identificó a Smart Global Limited, constituida en San Cristóbal y Nieves, como una de las compañías utilizadas para mantener inversiones y propiedades.
Washington sostiene que la empresa tiene intereses comerciales e inmobiliarios en países como Alemania, Luxemburgo, España, Reino Unido, Chipre y Emiratos Árabes Unidos.
Smart Global Limited fue incluida entre las seis entidades sancionadas.
Casas de cambio iraníes
Las medidas también alcanzaron a tres casas de cambio con sede en Irán, acusadas de manejar grandes cantidades de divisas en representación de bancos sancionados.
Las entidades señaladas son Mohammad Darbani and Partners Exchange General Partnership Company, Lavasani and Partners General Partnership Company y Mohsen Khandan and Partners General Partnership Company.
El Tesoro sostiene que estas compañías realizan operaciones mediante capas de intermediarios y empresas instrumentales para ocultar la identidad de las instituciones iraníes involucradas.
Siete operadores cambiarios sancionados
Además de Ansari, fueron sancionados siete responsables y socios de las casas de cambio.
La lista incluye a Mohammad Darbani, Shokufeh Rostam Abadi, Zahra Sarshari, Ahmad Navai Lavasani, Amir Navai Lavasani, Mohsen Khandan y Ali Asghar Khandan.
En conjunto, las designaciones abarcan ocho personas.
Empresas en Hong Kong y Emiratos
La OFAC también sancionó a CDM Trading Limited, con sede en Hong Kong, y Naba Alzaki Raw Materials Trading LLC, registrada en Emiratos Árabes Unidos.
Washington las describe como empresas intermediarias utilizadas para efectuar transacciones financieras vinculadas a casas de cambio iraníes.
Con estas dos compañías, Smart Global y las tres casas de cambio, el número total de entidades incluidas asciende a seis.
Consecuencias de las sanciones
Como resultado de la medida, las propiedades y los intereses económicos de los sancionados que se encuentren en Estados Unidos o bajo control de ciudadanos y empresas estadounidenses quedan bloqueados.
Las entidades que sean propiedad directa o indirecta, en un 50 % o más, de las personas sancionadas también quedan sujetas a las restricciones.
Las personas y compañías estadounidenses tienen prohibido realizar transacciones con los afectados, salvo que exista una autorización o licencia específica de la OFAC.
Washington justifica la medida
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Estados Unidos continuará utilizando sus herramientas financieras para aislar del sistema internacional a las élites iraníes sancionadas.
El Tesoro indicó que la acción fue adoptada bajo órdenes ejecutivas dirigidas contra el sector financiero iraní, los allegados al líder de Irán y las redes acusadas de apoyar a la Guardia Revolucionaria.
La institución también vinculó la medida con la reanudación de ataques contra embarcaciones internacionales en el estrecho de Ormuz.
Negociaciones bajo presión
La ampliación de las sanciones ocurre mientras Washington y Teherán intentan mantener abiertos canales de negociación.
Estados Unidos ha afirmado que las conversaciones pueden continuar, aunque el presidente Donald Trump declaró terminado el alto el fuego entre ambos países.
La situación en el estrecho de Ormuz, los ataques contra buques comerciales y los nuevos intercambios militares han complicado los esfuerzos diplomáticos.
Irán denuncia incumplimientos
La información difundida por medios iraníes y rusos presenta las nuevas sanciones como otro incumplimiento de los compromisos asumidos por Washington dentro del memorando de entendimiento entre ambas partes.
Estados Unidos no caracterizó la medida como una violación del acuerdo y sostiene que las sanciones responden a actividades financieras ilícitas y a las acciones atribuidas a Irán en la región.
Las posiciones contrapuestas reflejan la fragilidad del proceso diplomático.
Escalada económica y militar
Las sanciones se suman a la presión militar ejercida durante las últimas semanas.
Washington acusa a Teherán de amenazar la navegación comercial y sostiene que Irán debe garantizar públicamente la seguridad del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz.
Irán, por su parte, acusa a Estados Unidos de violar el alto el fuego y de utilizar las sanciones y los ataques militares como instrumentos de presión.
Mediación regional
Países como Catar, Pakistán, Turquía, Egipto y Arabia Saudita han desarrollado gestiones diplomáticas para evitar una nueva ampliación del conflicto.
Pakistán ha reiterado su disposición de actuar como mediador entre Estados Unidos e Irán.
Sin embargo, la combinación de sanciones, bombardeos y acusaciones cruzadas mantiene bajo presión cualquier posibilidad de un acuerdo definitivo.












