MOSCÚ. — El Kremlin reaccionó este lunes a las amenazas del líder ucraniano Vladímir Zelenski contra Bielorrusia y aseguró que Minsk está en capacidad de garantizar su soberanía.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, calificó las declaraciones de Zelenski como “amenazas absolutamente agresivas”.
También las describió como una injerencia en los asuntos internos de otro país y un atentado contra su soberanía.
Rusia defiende capacidad de Bielorrusia
Peskov afirmó que Moscú no tiene dudas de que las autoridades bielorrusas pueden defender la soberanía de su país.
“No tenemos ninguna duda de que los dirigentes de Bielorrusia y la propia Bielorrusia están en condiciones de garantizar su soberanía”, declaró el vocero del Kremlin.
El funcionario ruso también recordó que el presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, había manifestado que su país prevé mantener contactos con la parte ucraniana en un futuro próximo.
Según Peskov, esos contactos podrían ser una oportunidad para debatir estas y otras cuestiones.
Amenazas por supuesto apoyo técnico
De acuerdo con el texto, Zelenski dio el 21 de junio un plazo de una semana al Gobierno bielorruso para que cese lo que definió como apoyo técnico a Moscú.
En particular, el líder ucraniano se refirió al supuesto uso de repetidores.
Zelenski advirtió que, si Bielorrusia no los retira, Ucrania actuaría por su cuenta.
“O ellos o nosotros”, expresó, según el material citado.
Respuesta a propuesta de diálogo
El texto señala que, ante la propuesta de diálogo de Lukashenko, Zelenski respondió con nuevas acusaciones.
El líder ucraniano sostuvo que Bielorrusia debe mostrar una desescalada más allá de las palabras y afirmó que las disculpas no son suficientes.
Las declaraciones aumentan la tensión entre Kiev y Minsk en medio del conflicto regional y de los señalamientos sobre el papel de Bielorrusia en el respaldo técnico a Rusia.
Tensión en torno a un posible nuevo frente
La controversia se produce en un contexto de crecientes advertencias sobre el riesgo de que Bielorrusia sea arrastrada de forma más directa al conflicto.
Moscú ha reiterado su respaldo a Minsk, mientras Kiev insiste en denunciar lo que considera apoyo bielorruso a las operaciones rusas.
El episodio añade presión diplomática y militar en una zona sensible del conflicto, mientras Bielorrusia y Ucrania mantienen abierta la posibilidad de contactos futuros.










