CIUDAD DE MÉXICO. — El Mundial de Fútbol 2026 se prepara para captar la atención de millones de aficionados durante más de un mes, pero su inicio llega marcado por una serie de controversias vinculadas a las políticas migratorias y los controles de seguridad aplicados por Estados Unidos, uno de los países anfitriones.
El torneo, organizado de manera conjunta por Canadá, México y Estados Unidos, comenzará este jueves 11 de junio y concluirá el 19 de julio.
El partido inaugural será disputado por las selecciones de México y Sudáfrica en el Estadio Azteca, a las 17:00 GMT.
La ceremonia de apertura está prevista para iniciar 90 minutos antes del encuentro.
Un Mundial con formato ampliado
La edición de 2026 será la primera Copa Mundial celebrada simultáneamente en tres países.
También contará con sedes distribuidas en 16 ciudades y una cifra récord de 48 selecciones, como parte del nuevo formato ampliado.
Entre los equipos debutantes figuran Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán.
Argentina llegará al torneo como defensora del título, tras coronarse campeona en Catar 2022.
Controles migratorios generan malestar
Más allá del aspecto deportivo, los días previos al torneo han estado marcados por reportes de exhaustivos controles de seguridad y migratorios en territorio estadounidense.
Estas medidas han generado malestar entre distintas delegaciones deportivas.
De acuerdo con los reportes, agentes locales sometieron a las selecciones de Senegal y Uzbekistán a revisiones físicas completas.
En el caso del equipo africano, las autoridades requisaron el equipaje de los futbolistas en el aeropuerto.
A los jugadores uzbekos los inspeccionaron antes de ingresar al estadio donde disputarían un partido amistoso.
Interrogatorios y denegación de ingreso
Otro caso señalado fue el del delantero iraquí Aymen Hussein, quien fue retenido e interrogado en el aeropuerto de Chicago durante casi siete horas antes de recibir autorización para entrar al país.
También se reportó que el reconocido árbitro somalí Omar Artán fue detenido a su llegada a Miami.
Pese a contar con un visado vigente, las autoridades le negaron la entrada a Estados Unidos.
Estos episodios han elevado las críticas sobre el trato recibido por integrantes de delegaciones deportivas en la antesala del torneo.
Controversia antes del inicio
La selección de Irán también ha enfrentado obstáculos en medio del contexto de tensión bélica entre Estados Unidos e Irán.
Según las informaciones difundidas, las visas del combinado iraní fueron aprobadas pocos días antes del inicio del Mundial, luego de meses de incertidumbre.
Sin embargo, los futbolistas enfrentarán restricciones consideradas inéditas.
Entre ellas, no se les permitió pernoctar en territorio estadounidense, por lo que tuvieron que trasladar su concentración desde Arizona hacia Tijuana, en México.
Además, la Federación de Fútbol de Irán acusó a Estados Unidos de obstaculizar la asistencia de sus aficionados, luego de que se revocara la asignación de entradas para partidos de la primera fase.
Controversia antes del inicio
Las situaciones reportadas han colocado el foco sobre la organización del torneo y sobre el papel de Estados Unidos como país anfitrión.
A pocos días del inicio, el Mundial 2026 ya se desarrolla en un ambiente de cuestionamientos por las restricciones migratorias, los controles de seguridad y el impacto que estas medidas podrían tener en jugadores, personal técnico, árbitros, periodistas y aficionados.
Mientras se acerca el pitazo inicial, la atención no solo estará en el terreno de juego, sino también en la capacidad de los organizadores para garantizar un torneo inclusivo, ordenado y sin nuevos incidentes fuera de las canchas.











