MOSCÚ. — La Cancillería de Rusia recomendó a ciudadanos extranjeros, personal de misiones diplomáticas y representantes de organismos internacionales abandonar Kiev lo antes posible, ante la previsión de nuevos ataques de represalia de las Fuerzas Armadas rusas contra objetivos militares e industriales en la capital ucraniana.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso informó que la advertencia también está dirigida a los residentes de Kiev, a quienes pidió no acercarse a instalaciones de infraestructura militar y administrativa vinculadas al Gobierno del presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
De acuerdo con el comunicado, el Ejército ruso llevará a cabo “una serie de ataques sistemáticos” contra empresas del complejo militar-industrial ucraniano ubicadas en Kiev.
La Cancillería argumentó que los objetivos señalados se encuentran dispersos por la ciudad, razón por la cual recomendó a los extranjeros abandonar la capital ucraniana y a la población local mantenerse alejada de posibles zonas de impacto.
Moscú sostiene que estas acciones forman parte de la respuesta a ataques atribuidos a Ucrania contra población civil rusa, incluido el reciente bombardeo contra una residencia estudiantil en Starobelsk, en la República Popular de Lugansk, que según la versión rusa dejó 21 jóvenes fallecidos.
El Ministerio ruso acusó a las autoridades ucranianas y a sus aliados occidentales de violar normas del derecho internacional humanitario, incluyendo disposiciones de las Convenciones de Ginebra y otros instrumentos internacionales de protección a civiles.
Según la diplomacia rusa, los ataques de represalia estarán dirigidos contra centros de diseño, producción y preparación para el uso de drones ucranianos.
La Cancillería también afirmó que estos sistemas son utilizados por Kiev con asistencia de especialistas de la OTAN, a quienes responsabilizó de suministrar componentes, inteligencia y apoyo en la selección de objetivos.
El comunicado agregó que los ataques rusos estarán orientados tanto contra centros de toma de decisiones como contra puestos de mando.
El 24 de mayo, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que había lanzado un ataque masivo contra objetivos militares en Kiev y su provincia, en respuesta al bombardeo de la residencia estudiantil en Starobelsk.
De acuerdo con la versión rusa, en esa operación fueron utilizados misiles balísticos Oréshnik, misiles aerobalísticos Iskander, misiles hipersónicos Kinzhal, misiles de crucero Tsirkón, además de drones de ataque.
La cartera de defensa rusa aseguró que no fueron planificados ni ejecutados ataques contra infraestructura civil ucraniana, sino contra objetivos vinculados al complejo militar-industrial, infraestructura militar y puestos de mando de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
Moscú ha denunciado de manera reiterada ataques ucranianos contra vehículos, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles en territorio ruso o bajo control ruso.
La advertencia de la Cancillería rusa se produce en medio de una nueva escalada del conflicto entre Moscú y Kiev, marcada por acusaciones cruzadas, ataques militares y un incremento de los llamados internacionales a evitar mayores daños a la población civil.












