LA PAZ, Bolivia. — El expresidente boliviano Evo Morales propuso la convocatoria a elecciones en un plazo de tres meses como una vía para enfrentar la crisis política y social que atraviesa Bolivia, marcada por protestas, bloqueos de caminos y crecientes reclamos contra el Gobierno del presidente Rodrigo Paz.
La propuesta del exmandatario se produce en medio de un escenario de tensión que, según reportes internacionales, mantiene paralizadas varias zonas del país y ha generado problemas de abastecimiento de alimentos y combustible, especialmente en La Paz.
“Por Constitución, cuando no hay gobernabilidad, cuando hay abandono, cuando hay conflicto como estos, en tres meses se debe hacer una convocatoria a elecciones”, declaró Morales en una entrevista difundida en las últimas horas.
El dirigente opositor criticó además la gestión de Paz, a quien calificó como un “presidente por accidente, sin estructura política y sin programa”. También cuestionó las supuestas pugnas internas dentro del Gobierno, incluyendo diferencias entre el mandatario y su vicepresidente, Edmand Lara.
Morales acusó al Ejecutivo de no escuchar las demandas de sindicatos y movimientos sociales movilizados contra medidas económicas que el expresidente considera de carácter “neoliberal”.
Las declaraciones fueron rechazadas por el presidente Rodrigo Paz, quien afirmó que Morales “desvaría” y sostuvo que sus pronunciamientos cambian según la coyuntura política.
“No voy a pedir disculpas por las declaraciones de un expresidente que nunca asumió la democracia como suya, sino como una vía del control a través de un partido del gobierno del Estado y del control de la sociedad boliviana”, expresó Paz, según declaraciones recogidas por medios locales.
La crisis en Bolivia se ha intensificado durante las últimas semanas con bloqueos, protestas populares y choques entre manifestantes y fuerzas del orden. Entre los reclamos figuran demandas salariales, acceso a combustibles, rechazo a decisiones económicas y cuestionamientos a la política de tierras.
En las jornadas recientes, miles de manifestantes concentrados en La Paz han pedido la renuncia del presidente y de parte de su gabinete, mientras el Gobierno ha denunciado que las movilizaciones tienen un carácter insurreccional. De acuerdo con El País, Paz anunció cambios en su gabinete y la creación de un Consejo Económico Social como parte de sus intentos por desactivar las protestas.
El conflicto también ha tenido repercusión internacional. Estados Unidos expresó respaldo al Gobierno de Paz y responsabilizó a organizaciones políticas derrotadas en los comicios anteriores de promover acciones de desestabilización, mientras la situación de desabastecimiento llevó a Chile a enviar ayuda humanitaria a Bolivia.
La propuesta de Morales abre un nuevo capítulo en la disputa política boliviana, en un momento en que el país enfrenta presión social en las calles, llamados al diálogo y una creciente pugna sobre la legitimidad del actual Gobierno y las posibles salidas institucionales a la crisis.














