El gobierno mexicano explora alternativas con Washington para evitar sanciones mientras intenta aliviar la crisis energética cubana.
México busca alternativas junto a Estados Unidos para reactivar el envío de petróleo a Cuba, en medio de la profunda crisis energética que enfrenta la isla y las presiones de Washington para limitar cualquier apoyo al gobierno cubano.
Un equilibrio entre ayuda y presión
El gobierno mexicano intenta encontrar mecanismos que le permitan retomar el suministro de crudo sin exponerse a sanciones económicas por parte de Estados Unidos.
Washington ha advertido que cualquier envío de petróleo a Cuba será evaluado “caso por caso”, manteniendo una política estricta de presión sobre la isla.
Cuba en crisis energética
La situación en Cuba es crítica.
El país enfrenta apagones, escasez de combustible y dificultades para sostener servicios básicos, en gran parte por la interrupción del suministro petrolero desde Venezuela y las sanciones estadounidenses.
Incluso cargamentos recientes, como el petróleo ruso autorizado por EE.UU., apenas cubren un día de consumo nacional.
México, proveedor clave
México se convirtió en uno de los principales proveedores de petróleo para Cuba en los últimos años, con envíos significativos a través de Pemex.
Sin embargo, estos envíos se detuvieron a inicios de 2026 tras nuevas sanciones y advertencias de Estados Unidos.
A pesar de esto, el país ha mantenido ayuda humanitaria, incluyendo alimentos y otros insumos básicos.
Opciones en negociación
Entre las alternativas que analiza México están:
- esquemas de suministro con aval o revisión de EE.UU.
- participación de empresas privadas
- envíos bajo justificación humanitaria
El objetivo es continuar apoyando a Cuba sin afectar la relación comercial con Estados Unidos, su principal socio económico.
Un dilema político y económico
La situación refleja el delicado equilibrio que enfrenta México:
- apoyar a Cuba por razones políticas y humanitarias
- evitar sanciones que puedan impactar su economía
Estados Unidos, por su parte, mantiene una estrategia de presión energética para forzar cambios políticos en la isla.
Un escenario en evolución
El futuro del suministro de petróleo a Cuba dependerá de las negociaciones entre México y Estados Unidos, así como del desarrollo de la crisis energética en la isla.
Por ahora, la reactivación del envío no está garantizada, pero sí en discusión en el más alto nivel diplomático.













