El presidente advierte que el conflicto seguirá afectando la economía y prepara acciones a mediano y largo plazo.
Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader adelantó que su gobierno prepara nuevas medidas a mediano y largo plazo para enfrentar el impacto de la guerra en Irán, una crisis internacional que ya comienza a reflejarse en la economía dominicana.
El mandatario reconoció que el conflicto no es un evento de corto plazo, sino una situación que podría prolongarse y seguir presionando variables clave como los combustibles, los alimentos y el costo de vida.
Un impacto que ya se siente
El Gobierno ha advertido que la guerra ha provocado un aumento en los precios internacionales del petróleo y otros productos básicos, lo que impacta directamente a República Dominicana, debido a su alta dependencia de importaciones energéticas.
Esto se traduce en presiones sobre el transporte, la generación eléctrica y la canasta básica, elementos que inciden directamente en el bolsillo de la población.
Medidas en marcha… y otras en evaluación
Hasta el momento, el Ejecutivo ha aplicado acciones para mitigar el impacto inmediato, como subsidios, control parcial de precios y refuerzo de programas sociales.
Entre estas medidas se incluyen:
- subsidios a combustibles y fertilizantes
- monitoreo constante de mercados internacionales
- protección de sectores vulnerables
- mantenimiento de la inversión pública
Sin embargo, Abinader dejó claro que estas acciones no serán suficientes si el conflicto se prolonga, por lo que se diseñan nuevas estrategias estructurales.
Mirada a mediano y largo plazo
El enfoque del Gobierno apunta ahora a medidas más sostenibles, orientadas a reducir la vulnerabilidad del país frente a choques externos.
Entre los ejes que se analizan están:
- fortalecimiento de la seguridad energética
- diversificación de fuentes de energía
- ajustes fiscales controlados
- políticas para contener la inflación
Estas acciones buscan evitar que el impacto internacional genere desequilibrios internos más profundos.
Un escenario global incierto
El conflicto en Medio Oriente ha generado una fuerte volatilidad en los mercados energéticos, especialmente por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, por donde transita una gran parte del petróleo mundial.
Esto ha provocado un aumento sostenido en los precios del crudo, afectando a economías altamente dependientes de importaciones, como la dominicana.
Advertencia al país
El presidente ha sido claro en su mensaje: la población sentirá los efectos de esta crisis.
El alza en combustibles, electricidad y alimentos forma parte de un escenario que, según el Gobierno, responde a factores externos fuera del control nacional.
Un reto económico en desarrollo
La situación obliga al país a adaptarse a un entorno global cada vez más complejo, donde las decisiones internas deben responder a crisis que se originan fuera de sus fronteras.
El diseño de medidas a largo plazo será clave para determinar la capacidad de la economía dominicana de resistir y adaptarse a este nuevo escenario internacional.














