Teherán.– Una planta de procesamiento de material nuclear ubicada en Ardakan, provincia de Yazd, en Irán, fue impactada este viernes por un bombardeo atribuido a fuerzas de Estados Unidos e Israel, según reportes de medios locales.
La instalación atacada se especializa en la producción de óxido de uranio concentrado, conocido como “torta amarilla”, a partir de materia prima extraída de minas locales. Este material es clave tanto para la generación de energía nuclear como para el desarrollo de armamento, dependiendo de su nivel de enriquecimiento.
De acuerdo con investigaciones preliminares, el ataque no provocó liberación de material radiactivo fuera del complejo, por lo que no existiría riesgo inmediato para la población ni para las zonas cercanas.
El proceso que se realizaba en la planta consistía en la separación del uranio mediante tratamientos químicos, principalmente baños de ácido, antes de su eventual enriquecimiento.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, denunció que los ataques también habrían alcanzado otras infraestructuras estratégicas, incluyendo fábricas siderúrgicas y una central eléctrica. Asimismo, afirmó que las instalaciones nucleares civiles se encontraban entre los objetivos.
Araghchi señaló que Israel actuó en coordinación con Estados Unidos y advirtió que la ofensiva contradice los plazos diplomáticos previamente establecidos por Washington. “Irán cobrará un alto precio por los crímenes israelíes”, expresó.
En respuesta, el Ejército iraní lanzó ataques con drones contra objetivos en Tel Aviv, incluyendo el principal centro de transporte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), lo que marca un nuevo episodio en la escalada del conflicto en Oriente Medio.











