La legisladora calificó de “desastrosa” la decisión del mandatario y afirmó que podría justificar un juicio político.
Washington. – Una congresista estadounidense pidió iniciar un proceso de destitución contra el presidente Donald Trump, luego de un ataque que generó fuertes críticas dentro del Congreso de Estados Unidos.
La legisladora demócrata Alexandria Ocasio-Cortez calificó la acción como una “decisión desastrosa” y sostuvo que el mandatario habría actuado sin la autorización correspondiente del Congreso, lo que a su juicio constituye una posible violación de la Constitución estadounidense.
Según la congresista, la decisión del presidente de ordenar la operación militar sin consultar previamente al Congreso representa una vulneración de los poderes constitucionales que otorgan al legislativo la facultad de declarar la guerra.
En un mensaje difundido en redes sociales, Ocasio-Cortez afirmó que la acción del mandatario “pone en riesgo el inicio de un conflicto que podría arrastrar a Estados Unidos durante generaciones”, por lo que consideró que se trata de una base suficiente para iniciar un nuevo juicio político contra Trump.
División política en Washington
El episodio ha provocado reacciones divididas entre los legisladores estadounidenses. Algunos congresistas demócratas se sumaron a las críticas, mientras que sectores republicanos defendieron la decisión del presidente y la consideraron necesaria frente a las amenazas internacionales.
Otros legisladores, incluso dentro del Partido Republicano, cuestionaron que el ataque se realizara sin el debate previo en el Congreso, subrayando que este órgano tiene un papel fundamental en las decisiones relacionadas con el uso de la fuerza militar.
Debate sobre los poderes presidenciales
El caso ha reavivado el debate en Estados Unidos sobre los límites del poder presidencial en materia militar, especialmente cuando las operaciones armadas se realizan sin autorización formal del Congreso.
De acuerdo con expertos legales citados por medios estadounidenses, el presidente puede ordenar acciones militares bajo su autoridad como comandante en jefe, aunque una guerra prolongada normalmente requeriría aprobación del Congreso.
Mientras tanto, el tema continúa generando tensiones políticas en Washington y podría abrir un nuevo capítulo en las disputas institucionales entre el Ejecutivo y el Legislativo.
















