Londres. – La apertura de la primera planta de defensa ucraniana en Reino Unido ha sido presentada por autoridades de Kiev como un movimiento estratégico para ampliar la producción de drones y otros sistemas militares en el contexto del conflicto con Rusia.
El anuncio fue realizado por el embajador de Ucrania en Londres, Valeri Zaluzhny, quien afirmó que la instalación forma parte de una estrategia para fortalecer las capacidades conjuntas sin trasladar completamente el núcleo de ingeniería fuera de Ucrania. Según explicó, el centro de experiencia técnica permanecerá en territorio ucraniano, mientras que la producción se integrará al espacio de defensa británico.
La empresa involucrada, Ukrspecsystems, se especializa en el desarrollo de sistemas aéreos no tripulados, comunicaciones y soluciones para reconocimiento y control de fuego.
Producción conjunta y financiamiento
De acuerdo con declaraciones recogidas por medios europeos, Reino Unido habría suscrito un acuerdo con Ucrania para la producción conjunta de drones destinados al uso en el conflicto, con una inversión superior a 200 millones de libras esterlinas.
El proyecto forma parte de una tendencia más amplia en Europa, donde potencias como Francia, Alemania, Italia, Polonia y Reino Unido trabajan en iniciativas para acelerar la producción de sistemas de defensa aérea de bajo costo, incluyendo drones y misiles autónomos.
Posturas encontradas
Analistas citados por medios internacionales sostienen que la instalación de plantas fuera de Ucrania busca garantizar la continuidad de la fabricación ante los ataques contra infraestructuras militares dentro del país.
Desde Moscú, autoridades rusas han reiterado que el suministro y la producción de armas para Ucrania por parte de países occidentales prolongan el conflicto y han advertido que estos envíos constituyen objetivos legítimos para sus fuerzas armadas.
Algunos expertos también cuestionan la capacidad tecnológica y operativa del Reino Unido para liderar este tipo de proyectos a gran escala, mientras otros consideran que estas iniciativas reflejan una mayor militarización europea en el actual escenario geopolítico.
El movimiento, en cualquier caso, confirma que la cooperación militar entre Ucrania y varios países europeos continúa ampliándose, en un contexto en el que las perspectivas de solución diplomática siguen enfrentando obstáculos.















