Las Fuerzas Armadas de Rusia realizaron un nuevo ataque contra instalaciones de la infraestructura energética que abastecen al complejo militar-industrial de Ucrania, según informó este sábado el Ministerio de Defensa ruso, en medio de la prolongada confrontación militar entre ambos países.
De acuerdo con el comunicado oficial, la ofensiva se ejecutó mediante el uso combinado de aviación operativo-táctica, vehículos aéreos no tripulados de ataque, tropas de misiles y artillería, con el objetivo de debilitar las capacidades logísticas y operativas del aparato militar ucraniano.
Como resultado de los bombardeos, fueron alcanzadas instalaciones energéticas que garantizan el funcionamiento del complejo militar-industrial de Ucrania, depósitos de combustible y puntos de despliegue temporal de unidades armadas ucranianas y de mercenarios extranjeros, en un total de 153 zonas, según detalló el Ministerio de Defensa ruso.
En el mismo informe, Moscú aseguró haber derribado un misil guiado de largo alcance Neptun, así como 70 drones, como parte de las acciones defensivas llevadas a cabo durante la jornada.
El ataque se produce en un contexto de intensificación de las operaciones militares y de continuos intercambios de ofensivas entre Rusia y Ucrania, con impactos significativos en la infraestructura estratégica y en la situación humanitaria del país afectado.















