CARACAS.– El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, condenó este martes el accionar de Estados Unidos contra su país y la detención del presidente Nicolás Maduro, calificando los hechos como una “agresión armada ilegal, de carácter terrorista” y una violación directa de los principios fundamentales del derecho internacional.
Durante un acto oficial en el que se notificó la instalación de la nueva junta directiva de la Asamblea Nacional, Saab advirtió que la comunidad internacional se encuentra “a las puertas de la agonía del derecho internacional” tras los acontecimientos ocurridos el pasado 3 de enero.
El titular del Ministerio Público venezolano subrayó que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece la inmunidad del presidente de la República, la cual —dijo— no es una prerrogativa individual, sino un principio de rango constitucional con reconocimiento universal.
“Bajo el derecho internacional consuetudinario, ratificado por la Corte Internacional de Justicia, los jefes de Estado en ejercicio gozan de inmunidad personal absoluta. Esto implica que no pueden ser arrestados ni procesados por tribunales extranjeros”, enfatizó Saab.
En ese sentido, sostuvo que la extracción forzosa de un mandatario desde su propio territorio para ser trasladado a otro país “se califica jurídicamente como un secuestro internacional y una privación ilegítima de libertad”. Por ello, exigió la liberación inmediata e incondicional tanto de Maduro como de su esposa, Cilia Flores.
El fiscal general también dirigió un mensaje directo al juez federal estadounidense Alvin K. Hellerstein, encargado del proceso judicial contra el mandatario venezolano en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
“Respete la legalidad internacional y reconozca la falta de jurisdicción para enjuiciar a un presidente de una nación soberana, protegido por inmunidad diplomática como jefe de Estado”, reclamó Saab.
Estados Unidos lanzó el pasado sábado una operación militar contra Venezuela bajo el argumento de combatir el narcoterrorismo, acción que incluyó bombardeos en Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira, y culminó con la detención de Maduro y Flores. El Gobierno venezolano calificó el hecho como una “gravísima agresión militar” orientada a apoderarse de los recursos estratégicos del país.
Actualmente, el presidente venezolano y la primera dama permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York. Maduro ya se declaró inocente en su primera audiencia judicial en EE.UU., mientras que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada tras una decisión del Tribunal Supremo de Justicia.
Diversos países, entre ellos Rusia, han instado a Estados Unidos a liberar al mandatario venezolano, reiterando que Venezuela debe tener pleno derecho a decidir su destino sin injerencias externas.















