China logró un avance significativo en la carrera global por el desarrollo de computadoras cuánticas prácticas, reduciendo la brecha tecnológica con empresas como Google, tras alcanzar por primera vez fuera de Estados Unidos la corrección de errores cuánticos por debajo del umbral crítico de tolerancia a fallos.
El logro fue alcanzado por un equipo de investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China (USTC), que desarrolló el procesador superconductor Zuchongzhi 3.2, compuesto por 107 cúbits, capaz de operar de manera estable mediante un novedoso sistema de corrección de errores, informó el diario Global Times.
Uno de los mayores desafíos de la computación cuántica es la fragilidad de los cúbits, cuyas propiedades pueden alterarse fácilmente por interferencias del entorno, provocando errores que se amplifican durante los cálculos. Durante años, los métodos de corrección generaban más fallos de los que resolvían, impidiendo el escalado de estas tecnologías.
En febrero pasado, Google logró un avance similar con su procesador Willow, utilizando pulsos de corriente continua para reducir errores críticos, aunque este enfoque incrementa la complejidad del hardware y el cableado en sistemas que operan a temperaturas extremadamente bajas.
En contraste, el equipo chino aplicó una arquitectura basada en microondas sincronizadas, capaz de suprimir los errores de fuga sin requerir controles adicionales de hardware. Combinado con técnicas de corrección de errores mediante códigos de superficie, el sistema logró operar un cúbit lógico de distancia 7, comparable a los resultados más avanzados de Google.
Las mediciones demostraron que, a medida que el sistema crecía, la tasa de error disminuía, con un factor de supresión de 1.4, confirmando que el procesador funcionaba por debajo del umbral crítico necesario para la computación cuántica a gran escala.
Según los investigadores, este enfoque permitiría simplificar el diseño y facilitar el escalado de futuras computadoras cuánticas, al reducir significativamente la complejidad del cableado y del hardware, considerados dos de los principales obstáculos para su desarrollo comercial.
El estudio fue publicado en la revista científica Physical Review Letters, convirtiendo al equipo chino en el segundo del mundo y el primero fuera de EE.UU. en superar este umbral, consolidando a China como un actor clave en la nueva era de la computación avanzada.


















