Berlín, Alemania.– Alemania desarrolla una de las transformaciones más amplias de sus Fuerzas Armadas en décadas, con planes para aumentar significativamente el número de militares, incrementar el gasto en defensa, adquirir nuevas capacidades de largo alcance y asumir mayores responsabilidades dentro de la OTAN.
El cambio quedó formalizado en abril de 2026, cuando la Bundeswehr presentó su primera concepción integral de defensa militar, integrada por una estrategia militar y un perfil de capacidades que establece cómo deberán evolucionar las Fuerzas Armadas alemanas durante los próximos años.
El plan contempla tres horizontes: fortalecer las capacidades disponibles inmediatamente, elevar sustancialmente la preparación para 2029 y avanzar hacia unas Fuerzas Armadas con superioridad tecnológica para 2039.
Alemania identifica a Rusia como principal amenaza
La nueva estrategia parte de la evaluación oficial alemana de que Rusia constituye actualmente la principal amenaza militar para Alemania y el espacio euroatlántico.
El inspector general de la Bundeswehr, Carsten Breuer, ha señalado que las autoridades militares consideran posible que Rusia disponga hacia 2029 de capacidad para realizar un ataque de gran escala contra territorio de la OTAN.
Breuer ha aclarado que esa evaluación describe una capacidad potencial y no una predicción de que el ataque vaya a ocurrir.
El Gobierno alemán presenta su expansión militar como una estrategia de disuasión y defensa colectiva dentro de la OTAN.
Meta: 460,000 militares entre activos y reservistas
Uno de los principales desafíos será aumentar considerablemente el tamaño de la Bundeswehr.
Alemania tiene como objetivo disponer para 2035 de al menos:
- 260,000 militares en servicio activo.
- 200,000 reservistas.
- Un total de 460,000 efectivos disponibles entre ambas categorías.
La distancia respecto a la situación actual sigue siendo considerable.
Al 31 de agosto de 2026, la Bundeswehr contabilizaba 186,356 militares en servicio activo, además de 81,751 empleados civiles.
Por tanto, Alemania necesitaría incorporar decenas de miles de efectivos adicionales durante los próximos años para alcanzar la meta establecida.
Presupuesto militar continuará aumentando
La expansión también implica un incremento sustancial de los recursos destinados a defensa.
El plan financiero presentado por el Gobierno alemán contempla aproximadamente 109,800 millones de euros para el Ministerio de Defensa en 2027, además de recursos procedentes del fondo especial de la Bundeswehr.
Una vez agotados esos fondos extraordinarios, el presupuesto proyectado asciende a 153,900 millones de euros en 2028, 162,900 millones en 2029 y 183,700 millones en 2030, según el plan financiero remitido al Parlamento alemán.
Estas cantidades forman parte de la planificación presupuestaria y continúan sujetas a los correspondientes procesos parlamentarios.
El aumento responde a un cambio de política iniciado después de la invasión rusa de Ucrania en 2022 y profundizado posteriormente con la modificación de las reglas fiscales alemanas para facilitar mayores inversiones en defensa.
Alemania quiere ser la fuerza convencional más fuerte de Europa
El ministro de Defensa, Boris Pistorius, ha declarado que el objetivo es convertir a la Bundeswehr en la fuerza militar convencional más fuerte de Europa.
La propia Bundeswehr describe el plan como una ampliación progresiva que deberá combinar mayor capacidad operativa, crecimiento de personal y superioridad tecnológica.
Ese liderazgo se plantea principalmente dentro de la arquitectura militar de la OTAN y no como una salida alemana del sistema de alianzas occidentales.
Brigada alemana permanente en Lituania
Uno de los ejemplos más visibles de esta nueva estrategia es el despliegue permanente de una brigada alemana en Lituania, situada en el flanco oriental de la OTAN.
La Panzerbrigade 45 deberá contar para finales de 2027 con alrededor de 4,800 militares y 200 empleados civiles, y alcanzar plena capacidad operativa.
Se trata de la primera vez que la Bundeswehr establece de manera permanente una brigada completa fuera de Alemania.
Berlín sostiene que el despliegue tiene una función de defensa y disuasión para proteger el territorio de sus aliados bálticos.
Alemania busca misiles Tomahawk y sistemas Typhon
La transformación también incluye nuevas capacidades de ataque a larga distancia.
La Bundeswehr confirmó oficialmente en julio su interés en adquirir misiles de crucero estadounidenses Tomahawk y plataformas terrestres Typhon, capaces de emplear armamento de largo alcance.
La estrategia militar alemana identifica precisamente las capacidades de Precision Strike, destinadas a alcanzar objetivos a gran distancia, como una de las áreas que deben ser ampliadas.
Medios europeos también han informado, citando documentos internos del Ministerio de Defensa, de planes para invertir cerca de 12,000 millones de euros en capacidades de ataque de largo alcance, aunque esas cifras corresponden a documentos y planes reportados por la prensa y no a un programa presupuestario definitivo ya ejecutado.
Busca producir más armamento dentro de Alemania
Berlín también intenta aumentar la capacidad de su propia industria de defensa y disminuir vulnerabilidades en las cadenas internacionales de suministro.
En septiembre, Alemania y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo para ampliar la cooperación industrial en la fabricación de municiones y sistemas utilizados por ambos países.
Pistorius también ha planteado que Alemania pueda producir interceptores PAC-3 MSE utilizados por los sistemas Patriot, aunque esa producción específica todavía requiere acuerdos adicionales con Estados Unidos y los fabricantes correspondientes.
La medida responde, entre otros factores, a la elevada demanda mundial de sistemas de defensa aérea.
Alemania mantiene fuerte apoyo militar a Ucrania
La transformación militar alemana ocurre paralelamente al apoyo de Berlín a Ucrania.
El Gobierno destinó alrededor de 11,500 millones de euros para asistencia militar a Ucrania durante 2026, con recursos dirigidos a defensa aérea, artillería, municiones, drones y vehículos protegidos.
Hasta agosto de 2026, el Gobierno alemán calculaba en aproximadamente 57,600 millones de euros la asistencia militar bilateral proporcionada o comprometida para Ucrania desde el inicio de la invasión rusa de febrero de 2022.
Alemania se ha convertido así en uno de los principales proveedores europeos de ayuda militar a Kiev.
Moscú cuestiona el aumento militar alemán
Rusia interpreta de manera diferente este proceso.
El Kremlin acusa a Alemania y a otros países europeos de avanzar hacia una “militarización” y sostiene que ese proceso incrementa las tensiones con Moscú.
El Gobierno alemán rechaza esa interpretación y presenta sus medidas como una respuesta defensiva al deterioro de la seguridad europea tras la invasión rusa de Ucrania.
Las dos posiciones reflejan la creciente confrontación política y militar entre Rusia y los países europeos de la OTAN.
Un cambio profundo en la política de defensa alemana
Más allá de las interpretaciones políticas, los datos muestran un cambio sustancial en la política de seguridad de Alemania.
Berlín está aumentando el presupuesto militar, ampliando el número de efectivos, fortaleciendo su industria de defensa, desarrollando capacidades de ataque de largo alcance y estableciendo tropas permanentes en el flanco oriental de la OTAN.
La estrategia alemana establece como horizonte una Bundeswehr considerablemente mayor y tecnológicamente más avanzada durante la próxima década, en un contexto europeo marcado por la guerra en Ucrania y el deterioro de las relaciones entre Rusia y la OTAN.











