Durante la actividad, los colaboradores de los CTC sembraron árboles de distintas especies nativas, entre ellas mara, penda, tamarindo y Juan Primero. La siembra busca contribuir a la recuperación de las áreas verdes y a la preservación de uno de los ecosistemas de mayor valor ecológico del país.
Isidro Torres exhortó a los integrantes del voluntariado a asumir el cuidado del medioambiente como una responsabilidad permanente y compartida. «Con esta jornada reafirmamos nuestro compromiso social con la preservación de la naturaleza, contribuyendo al equilibrio ecológico y promoviendo una cultura de conciencia, responsabilidad y respeto por nuestros recursos naturales», expresó el funcionario.

Autoridades destacan el valor ecológico de los humedales
Raúl Rustand, director general del Parque Nacional Humedales del Ozama, agradeció la participación del voluntariado de los CTC y resaltó el valor ambiental de esta área protegida. Según Rustand, los humedales de este parque contribuyen a la conservación de los recursos hídricos, el control de inundaciones y la protección de la biodiversidad.
Por su parte, José Manuel López, director general del Parque Nacional Mirador Norte, valoró la labor de los Centros Tecnológicos Comunitarios en favor del desarrollo comunitario. López subrayó la importancia de complementar la inclusión digital con iniciativas que fomenten la conciencia ambiental y la participación ciudadana.
Como parte de la jornada, los colaboradores recorrieron varias lagunas del parque para conocer de cerca su riqueza natural y la relevancia de preservar estos espacios para las presentes y futuras generaciones.

Un compromiso social que va más allá de la tecnología
Los CTC son conocidos principalmente por su labor en la reducción de la brecha digital en comunidades de todo el país. Sin embargo, con iniciativas como esta jornada de reforestación, la institución amplía su alcance hacia la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento del tejido comunitario.
La acción se enmarca en una tendencia creciente entre instituciones públicas y privadas dominicanas que incorporan la responsabilidad ambiental como eje transversal de su gestión. La siembra de especies nativas en áreas protegidas contribuye directamente a la restauración de ecosistemas degradados y al mantenimiento de los servicios ambientales que estos proveen a las comunidades aledañas.

Con esta iniciativa, los CTC reafirman que su responsabilidad social trasciende la tecnología, impulsando acciones concretas que promueven la sostenibilidad, el voluntariado corporativo y la protección del patrimonio natural dominicano.


















