NUEVA YORK.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, colocó este martes a Irán ante dos escenarios radicalmente diferentes: alcanzar un acuerdo que permita reconstruir su economía o enfrentar una nueva escalada militar estadounidense.
Durante su discurso ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, Trump afirmó que tiene una “gran decisión que tomar” respecto al futuro de la guerra y volvió a plantear públicamente la posibilidad de reanudar ataques de gran escala contra la República Islámica.
El mandatario dijo que evalúa si permitir que un acuerdo abra una etapa de reconstrucción para Irán o recurrir nuevamente a la fuerza militar.
Las declaraciones constituyen una amenaza política y militar del presidente estadounidense, no el anuncio de una nueva operación ya aprobada.
Trump cree que Irán esperará las elecciones de noviembre
Trump afirmó además que considera que Teherán busca postergar un eventual entendimiento hasta después de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre de 2026.
“Creo que harán un acuerdo justo después de las elecciones”, sostuvo el mandatario, según Associated Press.
El presidente aseguró que la elección no determina sus decisiones sobre la guerra y recordó que él no figura como candidato en esos comicios.
La votación de noviembre renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y parte del Senado estadounidense, por lo que sus resultados pueden modificar el equilibrio político en Washington.
Horas después surgió una nueva señal diplomática
La retórica del discurso contrastó con un desarrollo ocurrido posteriormente durante la jornada.
Trump informó que integrantes de su Gobierno mantuvieron un encuentro con representantes iraníes en Nueva York, que, según el mandatario, duró aproximadamente tres horas.
El presidente calificó la conversación como una “muy buena reunión” y dijo que está previsto otro contacto, aunque no explicó quiénes participaron por la parte iraní ni qué compromisos concretos surgieron del encuentro.
Más temprano, Trump había asegurado que confiaba en que eventualmente se alcanzaría un arreglo con Teherán.
La combinación de amenazas militares y contactos diplomáticos refleja la incertidumbre que continúa rodeando la estrategia estadounidense tras más de seis meses de conflicto.
Delegación iraní abandona el salón durante discurso
La tensión quedó reflejada dentro de la propia Asamblea General.
Representantes iraníes presentes en el recinto comenzaron a abandonar el salón cuando Trump abordó la guerra y defendió las acciones militares estadounidenses contra Teherán.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, y el canciller Abbas Araghchi no estaban sentados en el salón durante esa parte de la intervención; la representación correspondía a funcionarios de menor rango.
Pezeshkian se encuentra en Nueva York para participar en la Semana de Alto Nivel, lo que mantiene abierta la posibilidad de nuevos contactos directos o indirectos.
Trump vuelve a señalar programa nuclear iraní
Uno de los principales argumentos utilizados por Trump para justificar la guerra fue el programa nuclear de Irán.
El mandatario sostuvo que Teherán pretendía desarrollar un arma nuclear protegida por una capacidad cada vez mayor de misiles balísticos.
Sin embargo, es importante distinguir esa afirmación política de lo que han establecido públicamente los organismos internacionales.
Antes de la actual guerra, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) había confirmado que Irán enriquecía uranio hasta un 60 %, muy por encima de los niveles utilizados habitualmente para energía nuclear civil y relativamente próximo al 90 % asociado con material apto para armas. El organismo, sin embargo, no había confirmado que Irán poseyera una bomba nuclear terminada.
Tras las operaciones militares y las restricciones de acceso, el OIEA reconoció además dificultades para verificar completamente el estado y ubicación de parte del material nuclear iraní.
Irán sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos.
¿Puede Irán alcanzar Europa con sus misiles?
Trump también aseguró que Irán había desarrollado un misil capaz de alcanzar Europa.
La evaluación pública del Center for Strategic and International Studies (CSIS) señala que Irán posee miles de misiles balísticos y de crucero, algunos con capacidad de alcanzar Israel y partes de Europa oriental.
Sistemas como el Sejjil y otros misiles iraníes de alcance medio rondan los 2,000 kilómetros.
No existe, sin embargo, evidencia pública de que Irán haya probado o desplegado hasta ahora un misil balístico intercontinental capaz de alcanzar territorio continental estadounidense, según esa misma evaluación.
Resolución de la ONU tuvo respaldo excepcional
Trump también destacó la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad contra los ataques iraníes a países del Golfo y las amenazas a la navegación internacional.
Se trata de la Resolución 2817, aprobada el 11 de marzo con 13 votos a favor, ninguno en contra y las abstenciones de China y Rusia.
El texto condenó ataques iraníes contra Bahréin, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Jordania, además de acciones dirigidas a obstaculizar la navegación por el estrecho de Ormuz.
El proyecto recibió el copatrocinio de 136 Estados miembros de Naciones Unidas, un nivel de respaldo descrito por Security Council Report como excepcionalmente amplio.
China y Rusia objetaron que el documento no hiciera referencia suficiente a las operaciones estadounidenses e israelíes que precedieron a la escalada iraní.
Más de 1,000 millones de barriles atravesaron Ormuz
Trump utilizó además el flujo energético por el estrecho de Ormuz como argumento para sostener que la estrategia naval estadounidense está produciendo resultados.
El dato de más de 1,000 millones de barriles de petróleo transportados por la ruta durante los últimos meses había sido anunciado días antes por el jefe del Comando Central estadounidense, almirante Brad Cooper.
CENTCOM afirmó que fuerzas estadounidenses han apoyado más de 2,000 tránsitos de buques comerciales y que el volumen de petróleo, gas natural licuado y otras cargas durante las últimas dos semanas alcanzó el mayor nivel de los últimos seis meses.
Eso respalda en términos generales la afirmación de Trump de que el tráfico se encuentra en sus mayores niveles desde el comienzo de la actual guerra, aunque todavía no significa necesariamente que el flujo haya regresado de forma permanente a las condiciones previas al conflicto.
Petróleo sigue alrededor de US$100
La mejora del tráfico marítimo y las expectativas de una posible negociación contribuyeron este martes a moderar los precios internacionales.
El Brent rondaba los US$100.28 por barril, mientras el West Texas Intermediate se situaba cerca de US$91.72, después de registrar caídas durante la jornada.
Los mercados reaccionaron a señales de que podría producirse algún avance diplomático sobre el estrecho de Ormuz y el conflicto iraní.
El precio continúa, no obstante, fuertemente condicionado por los riesgos militares y las dificultades logísticas en Oriente Medio.
Entre la amenaza y la negociación
El discurso de Trump dejó una estrategia con dos componentes aparentemente contradictorios, pero simultáneos.
Por un lado, Washington mantiene la posibilidad de recurrir nuevamente a la fuerza y continúa ejerciendo presión económica y naval sobre Irán.
Por otro, Estados Unidos e Irán mantienen contactos, y Trump aseguró horas después de su intervención que espera que las conversaciones continúen.
Teherán también ha presentado sus propias condiciones para alcanzar un acuerdo, entre ellas demandas relacionadas con el bloqueo naval, activos congelados y el fin de las hostilidades.
La incógnita ahora es si los contactos desarrollados en Nueva York avanzarán hacia un entendimiento o si las amenazas intercambiadas conducirán a una nueva fase militar.









