TEHERÁN.- Irán elevó este lunes sus advertencias a Estados Unidos al asegurar que utilizará nuevas armas y atacará objetivos que hasta ahora no han sido alcanzados si Washington lanza una nueva ofensiva contra territorio iraní.
El portavoz de la Guardia Revolucionaria, Hossein Mohebbi, aseguró que Teherán también modificaría la denominada “geografía de la guerra” ante una eventual escalada militar.
“Si ocurre una nueva agresión, ciertamente cambiaremos el armamento y la geografía de la guerra”, declaró Mohebbi, según la agencia iraní Fars y reportes de Reuters.
El funcionario añadió que Irán está preparado para un conflicto prolongado y dispone de capacidades que, según afirmó, todavía no han sido utilizadas.
Guardia Revolucionaria habla de nuevos objetivos
Associated Press reportó que Mohebbi señaló que los objetivos iraníes en una eventual nueva etapa del conflicto “no necesariamente serán los mismos que antes” y que existen blancos que todavía no han sido atacados.
La advertencia no especifica qué nuevas armas serían empleadas ni cuáles instalaciones o territorios entrarían dentro de una eventual ampliación de los objetivos militares.
Por tanto, las declaraciones representan una advertencia de las autoridades militares iraníes y no un anuncio de operaciones concretas ya decididas.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán supera los seis meses y ha estado marcado por ataques, represalias, presión económica y sucesivos intentos de abrir negociaciones. AP sitúa el comienzo de la actual guerra en los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán del 28 de febrero de 2026.
Irán plantea condiciones para volver a negociar
Las declaraciones militares coinciden con una nueva ofensiva diplomática de Teherán.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, informó que su Gobierno ha transmitido a Estados Unidos, mediante mediadores de Catar, condiciones para retomar negociaciones dirigidas a poner fin al conflicto.
Rezaei mencionó entre las principales demandas el fin de la guerra en todos los frentes, la liberación de fondos iraníes congelados y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense. También indicó que continúan contactos mediante Catar y Pakistán y que Teherán espera una respuesta del presidente Donald Trump.
Diversos reportes hablan de siete condiciones, aunque las autoridades iraníes no han divulgado públicamente un listado completo y definitivo de todas ellas.
Estrecho de Ormuz sigue condicionado a un acuerdo
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó además que Irán no reabrirá plenamente el estrecho de Ormuz hasta que se cumplan las condiciones planteadas por Teherán y Washington ejecute sus compromisos.
Ghalibaf sostuvo que Irán pretende combinar la presión militar con la negociación diplomática.
El estrecho continúa siendo uno de los principales puntos de tensión internacional.
Antes de la guerra, alrededor de 20 millones de barriles de petróleo diarios, cerca de una quinta parte del suministro mundial, transitaban por esta estratégica vía marítima, según AP. Aunque algunos petroleros han vuelto a circular, el tráfico permanece muy por debajo de los niveles anteriores al conflicto.
Este lunes, además, un buque petrolero fue alcanzado por un proyectil no identificado mientras ingresaba al estrecho, provocando heridas leves a dos tripulantes, según el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido.
Trump dice estar en “fase de decisión”
Desde Washington, el presidente Donald Trump ha endurecido simultáneamente su discurso sobre Irán mientras mantiene abierta la posibilidad de un acuerdo.
Trump dijo a Fox News que se encuentra en una “fase de decisión” y presentó tres posibles caminos: intensificar drásticamente la acción militar contra Irán, continuar debilitando su economía mediante presión y bloqueo o alcanzar un acuerdo negociado.
Las declaraciones del mandatario incluyeron amenazas explícitas de una escalada militar de gran magnitud, aunque no anunció una decisión operacional concreta.
Trump también indicó que estaría “probablemente abierto” a reunirse con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, durante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
El Gobierno iraní, sin embargo, ha descartado públicamente hasta ahora que exista una reunión acordada entre ambos mandatarios.
Pezeshkian viajará a Nueva York
Pezeshkian confirmó su participación en la Asamblea General de la ONU, circunstancia que coloca a las delegaciones estadounidense e iraní en Nueva York durante una semana decisiva para la diplomacia internacional.
La coincidencia alimenta expectativas sobre posibles contactos indirectos, aunque no existe confirmación oficial de conversaciones presidenciales.
La situación presenta así dos dinámicas paralelas: amenazas de una nueva escalada militar y esfuerzos para establecer las condiciones de una negociación.
Teherán dice estar preparado para una guerra larga
La Guardia Revolucionaria afirmó este lunes que se ha preparado para una confrontación prolongada y que cualquier nueva ofensiva estadounidense provocaría cambios en su estrategia, armamento y selección de objetivos.
Irán ya había advertido anteriormente que respondería de forma “contundente y devastadora” frente a nuevas operaciones que considerara una agresión, aunque aquellas declaraciones correspondían a advertencias realizadas en etapas anteriores del conflicto.
La diferencia ahora es que los nuevos mensajes coinciden con negociaciones indirectas, la disputa por el estrecho de Ormuz y las declaraciones de Trump sobre una decisión próxima respecto a la estrategia estadounidense.
Por el momento, ninguna de las dos partes ha anunciado un acuerdo para detener la guerra, pero tampoco existe confirmación de que Washington haya decidido lanzar una nueva campaña de ataques.









