El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que Estados Unidos podría prescindir del comercio con Europa y otros países con los que registra déficit comercial, estimando ganancias anuales de al menos 1.5 billones de dólares si cesaran esos intercambios.
En un acto público este miércoles, Trump cuestionó abiertamente la lógica de mantener relaciones comerciales con países que generan déficit para Washington. «¿Por qué deberíamos cargar con tantos países de Europa? Estamos cargando con las naciones europeas y su déficit de 200,000 millones de dólares», señaló el mandatario.
El presidente republicano planteó una salida radical: simplemente decirles a esos socios que Estados Unidos ya no comerciará con ellos. «No necesitamos nada de lo que tienen», afirmó ante su audiencia.
Las ventajas que Trump atribuye a EE.UU.
Para respaldar su postura, Trump enumeró recursos que, en su criterio, hacen autosuficiente a la economía estadounidense: automóviles, madera y alimentos. «Lo tenemos todo», recalcó. No obstante, reconoció que existen «algunos» países de los cuales EE.UU. obtiene «cosas útiles» y «valiosas», sin precisar cuáles ni su origen.
El mandatario indicó que si Washington dejara de comerciar con los países con los que mantiene déficit —«que son la mayoría», aseguró— obtendría ganancias anuales de «al menos 1.5 billones de dólares». En contraste, afirmó que esos países «se irían a pique».
El estatus de «élite» en entredicho
Trump cuestionó también la percepción de que ciertas naciones europeas son consideradas de élite en el escenario económico global. «Solo son de élite porque les permitimos comerciar con nosotros y les dejamos ganar mucho más dinero del que deberían. No son de élite. Los de élite somos nosotros», sostuvo.
La declaración refuerza una narrativa que el presidente ha repetido desde el inicio de su segunda administración: que los acuerdos comerciales vigentes perjudican a los trabajadores y productores estadounidenses, y que es necesario reequilibrar esas relaciones mediante aranceles o, en el límite, con la ruptura de los vínculos comerciales.
Advertencia adicional sobre Canadá y la UE
En el mismo contexto, Trump advirtió a la Unión Europea con imponer «aranceles muy severos» si se concretaba el ingreso de Canadá como miembro asociado del bloque, calificando esa posibilidad de «ridícula» y de acción «hostil» contra Estados Unidos.
«Si hacen eso, impondré aranceles muy severos, dejaré de comerciar con Europa o tomaré otras medidas contundentes», sostuvo Trump, aunque matizó que si la intención fuera «buena», podría considerarse de otra manera.
Las declaraciones se producen en un momento de alta tensión comercial entre Washington y sus principales socios, con negociaciones en curso con México —sobre las que Trump se mostró optimista al señalar que están «muy cerca de un gran acuerdo»— y un panorama incierto con Canadá y los países de la Unión Europea.














