WASHINGTON.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró a Venezuela de la categoría de países que, según Washington, han “incumplido demostrablemente” sus compromisos internacionales en la lucha contra las drogas, una designación que el país sudamericano mantenía desde 2005.
La decisión aparece en la determinación presidencial para el año fiscal 2027 remitida al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado. Para este período, únicamente Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia quedaron incluidos en la categoría de incumplimiento demostrable.
Trump justificó el cambio por los que calificó como “pasos positivos” dados durante la presidencia interina de Delcy Rodríguez y afirmó que Washington está observando resultados de una creciente cooperación antidrogas con Caracas.
Reuters señala que es la primera vez en más de 20 años que Venezuela queda fuera de esa categoría específica. El país había sido designado anualmente como incumplidor desde 2005.
Venezuela no sale de todas las listas antidrogas
La decisión tiene una precisión importante: Venezuela continúa en la lista estadounidense de principales países de tránsito de drogas o productores de sustancias ilícitas.
Para el año fiscal 2027, esa relación incluye a 23 países: Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Birmania, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela.
Por tanto, Washington no está declarando que Venezuela haya dejado de ser utilizada como territorio de tránsito de narcóticos.
Lo que cambia es una segunda clasificación más severa: Estados Unidos ya no considera que el Gobierno venezolano haya incumplido de manera demostrable durante los últimos 12 meses sus obligaciones y esfuerzos requeridos contra el narcotráfico.
¿Cuál es la diferencia entre ambas categorías?
La lista general de grandes países productores o de tránsito no constituye, por sí sola, una sanción ni significa necesariamente que un gobierno esté cooperando poco con Estados Unidos.
La propia determinación presidencial explica que un país puede aparecer debido a una combinación de factores geográficos, comerciales y económicos que facilitan la producción o tránsito de drogas o precursores químicos, incluso cuando sus autoridades desarrollen esfuerzos significativos para combatirlos.
Esa aclaración también resulta relevante para República Dominicana, que permanece dentro de la lista general pero no figura entre los cuatro países considerados en incumplimiento.
La categoría de “incumplimiento demostrable”, en cambio, se aplica cuando el presidente estadounidense determina que un país no ha realizado esfuerzos sustanciales para cumplir acuerdos internacionales antidrogas y adoptar determinadas medidas contempladas por la legislación estadounidense.
Esa designación puede limitar determinada asistencia estadounidense, salvo que el presidente determine que continuarla resulta vital para los intereses nacionales de Estados Unidos o que posteriormente el país haya realizado esfuerzos sustanciales.
Trump destaca cooperación con Delcy Rodríguez
En el documento, Trump vincula directamente el cambio de Venezuela con la nueva relación establecida con el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez tras la captura y salida del poder de Nicolás Maduro en enero.
“Dados los pasos positivos” adoptados bajo Rodríguez, Venezuela ya no debe ser clasificada como un país que incumple demostrablemente sus compromisos antidrogas, sostiene la determinación.
El mandatario agregó, sin embargo, que espera “progreso continuo y medible” en el desmantelamiento de organizaciones que Washington denomina narcoterroristas y en la reducción del tráfico de drogas a través del territorio venezolano hacia Estados Unidos.
Caso Niño Guerrero citado como ejemplo
Trump mencionó entre los resultados de la cooperación bilateral la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, identificado como máximo dirigente del Tren de Aragua.
En junio, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque que causó la muerte de Guerrero. Trump afirmó entonces que la operación había sido coordinada con autoridades venezolanas, mientras Caracas confirmó posteriormente su participación en el operativo.
La nueva determinación presidencial vuelve a citar ese episodio como ejemplo de los resultados que Washington atribuye a la cooperación con el gobierno de Rodríguez.
Cambio respecto a 2025
La decisión supone una modificación significativa frente a la evaluación correspondiente al año fiscal 2026.
En septiembre de 2025, Trump había incluido a Afganistán, Bolivia, Birmania, Colombia y Venezuela entre los países considerados en incumplimiento demostrable.
Un año después, Venezuela abandona esa categoría, mientras Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia permanecen en ella.
Trump indicó además que podría reconsiderar en el futuro la clasificación de Colombia si el nuevo Gobierno demuestra avances en la erradicación de coca y contra organizaciones dedicadas al narcotráfico.
¿Significa que desaparecen las sanciones contra Venezuela?
No automáticamente.
La determinación divulgada esta semana corresponde específicamente al procedimiento anual estadounidense sobre países productores o de tránsito de drogas y al cumplimiento de obligaciones antidrogas.
Eliminar la clasificación de “incumplimiento demostrable” evita las consecuencias asociadas específicamente a esa categoría, pero no equivale por sí mismo a levantar otras medidas económicas, financieras o políticas que puedan estar reguladas por instrumentos distintos.
El alcance inmediato de la decisión es reconocer que, para el período evaluado, Washington considera suficientes los avances venezolanos para no mantener la calificación más negativa dentro de este mecanismo antidrogas.
Un nuevo escenario entre Washington y Caracas
La medida añade otro elemento al rápido cambio experimentado por las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela durante 2026.
Trump atribuye la modificación directamente al aumento de la cooperación con el gobierno interino y deja condicionado el mantenimiento de esa evaluación favorable a resultados adicionales contra el narcotráfico.
Venezuela continúa, por tanto, bajo observación de Washington como territorio importante para el tránsito de drogas, pero deja de ser considerada un gobierno que ha incumplido demostrablemente sus obligaciones antidrogas.
La diferencia es jurídica y diplomáticamente relevante: Estados Unidos mantiene su preocupación por el papel geográfico de Venezuela en las rutas del narcotráfico, al tiempo que reconoce un cambio en la conducta que atribuye a las actuales autoridades venezolanas.











