MASSACHUSETTS, Estados Unidos.– Patrick Clancy, padre de los tres niños por cuya muerte es procesada su exesposa, Lindsay Clancy, rompió el silencio después de que un juez declarara nulo el juicio al no poder el jurado alcanzar un veredicto unánime tras más de 38 horas de deliberaciones.
A través de su abogado, David Meier, Patrick agradeció el trabajo realizado por el tribunal y los miembros del jurado, pero advirtió sobre el impacto emocional que supondría volver a atravesar otro proceso judicial.
“La pérdida de los hijos de Patrick es algo de lo que nunca se recuperará y para lo cual nunca habrá un cierre”, señaló su representante legal, quien calificó la perspectiva de otro juicio como “extraordinariamente dolorosa” para él y su familia.
Jurado no logró alcanzar una decisión unánime
El juez William Sullivan declaró el juicio nulo el viernes 4 de septiembre después de que los 12 integrantes del jurado comunicaran reiteradamente que no podían llegar a una decisión unánime.
El panel estaba integrado por nueve mujeres y tres hombres y había deliberado durante más de 38 horas. Las comunicaciones conocidas durante el proceso reflejaron una división de 11 a 1 entre sus integrantes.
Antes de declararse formalmente la nulidad, la defensa intentó que se investigara la actuación del jurado disidente y presentó una petición de emergencia ante el máximo tribunal de Massachusetts. La solicitud fue rechazada.
¿De qué se acusa a Lindsay Clancy?
Lindsay Clancy, de 36 años y exempleada de enfermería, enfrenta cargos por las muertes de sus hijos Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de ocho meses, ocurridas el 24 de enero de 2023 en la vivienda familiar de Duxbury, Massachusetts.
La defensa no niega que Clancy causara las muertes, pero sostiene que no era penalmente responsable debido a una psicosis posparto y otros trastornos que, según sus abogados, alteraron gravemente su percepción de la realidad.
La Fiscalía mantiene una tesis diferente: argumenta que las acciones fueron deliberadas y que Clancy actuó de manera consciente después de lograr que su entonces esposo saliera de la vivienda.
La determinación de si era o no criminalmente responsable fue precisamente uno de los puntos centrales que el jurado no consiguió resolver de manera unánime.
Caso puso la salud mental posparto en el debate
Durante varias semanas, el tribunal escuchó testimonios de familiares, médicos, psiquiatras y otros especialistas sobre el estado mental de Clancy antes y durante los hechos.
La defensa sostuvo que padecía psicosis posparto, mientras especialistas presentados por la acusación cuestionaron aspectos de esa explicación y defendieron que conservaba conciencia sobre sus acciones.
La psicosis posparto es una emergencia psiquiátrica poco frecuente que puede alterar profundamente la percepción de la realidad. Expertos citados por Associated Press estiman que afecta aproximadamente a entre una y dos personas por cada 1,000 después del parto. La gran mayoría de quienes desarrollan esta condición no dañan a sus hijos.
El caso ha generado un amplio debate en Estados Unidos sobre la atención a la salud mental materna y, al mismo tiempo, sobre los criterios jurídicos para determinar responsabilidad penal cuando existen enfermedades mentales graves.
Patrick Clancy testificó durante el proceso
Patrick Clancy fue uno de los testigos del juicio y declaró sobre el deterioro que había observado en la salud mental de su entonces esposa durante los meses previos a las muertes.
En entrevistas anteriores había dicho que consideraba que Lindsay estaba enferma y no que fuera una persona malvada. Ambos se divorciaron posteriormente y Patrick volvió a casarse.
Tras concluir el primer juicio sin veredicto, su mensaje se concentró en el impacto de una eventual repetición del proceso y en el duelo permanente por sus tres hijos.
¿Habrá un segundo juicio?
La nulidad no pone fin automáticamente al caso penal.
Los fiscales tienen la facultad de volver a llevar a Lindsay Clancy ante un nuevo jurado, aunque todavía deben definir los próximos pasos. También podrían producirse otras vías de resolución dentro del proceso judicial.
El tribunal programó una audiencia de seguimiento para el 29 de septiembre, cuando podría conocerse con mayor claridad la decisión de la Fiscalía respecto a un segundo juicio. El juez Sullivan ha señalado que, si se repite el proceso, buscaría que se realice durante el otoño.
Mientras tanto, Clancy permanece bajo custodia y atención psiquiátrica en el Tewksbury State Hospital.
El caso, por tanto, continúa abierto: no existe una sentencia que haya determinado culpabilidad ni una absolución definitiva.













