El secretario de Estado Marco Rubio ordenó a las embajadas de EE.UU. en todo el mundo exigir a los gobiernos anfitriones la interrupción inmediata y sistemática del comercio con Irán, bajo amenaza de sanciones y exclusión del sistema del dólar.
El secretario de Estado Marco Rubio instruyó a todas las embajadas de Estados Unidos alrededor del mundo a entregar una nota diplomática oficial a los gobiernos de los países donde están acreditadas. La nota exige la interrupción «inmediata y sistemática» de todo comercio con Irán, de acuerdo con funcionarios que informaron sobre el asunto al portal Axios.
Washington advirtió que los países, empresas e individuos que continúen haciendo negocios con Irán corren el riesgo de ser sancionados y excluidos del sistema del dólar. La amenaza representa una de las presiones económicas más amplias que EE.UU. ha lanzado contra Teherán en los últimos años.
Exigencias específicas a países clave
Según las fuentes consultadas por Axios, algunos países recibieron demandas más detalladas. Entre ellos figuran los Emiratos Árabes Unidos, Omán, Catar, el Reino Unido, Alemania, varios países de Asia Central y Hong Kong.
A esos gobiernos se les exigió, además del cese comercial, el cierre de todas las sucursales de los bancos iraníes Melli y Saderat. Washington considera que ambas instituciones financieras están vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Bombardeos estadounidenses y respuesta iraní
La presión diplomática y económica se produce tras una serie de bombardeos de gran escala ejecutados por el Mando Central de EE.UU. contra posiciones de la Guardia Revolucionaria iraní en las provincias de Sistán-Baluchistán y Hormozgán. Washington justificó los ataques como respuesta a supuestos intentos de Irán de sembrar minas en el estrecho de Ormuz.
El presidente Donald Trump defendió la legitimidad de los ataques y advirtió con lanzar una ofensiva militar aún mayor que, según sus palabras, está «esperando entre bastidores». Trump afirmó que, de concretarse esa ofensiva, «quedará muy poco de la República Islámica de Irán».
Como represalia, las fuerzas armadas de Irán lanzaron misiles y drones contra lo que denominaron «posiciones enemigas» en la región. Desde Teherán, autoridades prometieron infligir «golpes aplastantes y devastadores» contra el personal y las bases del Ejército estadounidense en Oriente Medio.
Una escalada de consecuencias globales
La exigencia de cese comercial emitida a escala global por EE.UU. marca una nueva fase en la presión sobre Irán, que ahora enfrenta simultáneamente una campaña militar, una ofensiva diplomática y una amenaza de aislamiento financiero internacional. Los efectos sobre el comercio regional y los mercados energéticos aún están por determinarse.

















