Pekín, China.– China acelerará la incorporación de tecnologías inteligentes, sistemas no tripulados y redes avanzadas de información en sus Fuerzas Armadas como parte de una nueva etapa de modernización del Ejército Popular de Liberación (EPL).
El Ministerio de Defensa chino confirmó esta semana que Pekín busca integrar de manera simultánea la mecanización, la informatización y las tecnologías inteligentes para fortalecer sus capacidades militares y desarrollar progresivamente lo que denomina un “sistema militar inteligente”.
El portavoz del Ministerio de Defensa, Chen Xi, señaló que el objetivo es acelerar la generación de capacidades avanzadas de combate, fortalecer la integración entre diferentes fuerzas y mejorar la preparación operacional del Ejército.
Las declaraciones siguen las directrices planteadas recientemente por el presidente chino, Xi Jinping, quien pidió profundizar el desarrollo basado en la innovación dentro de las Fuerzas Armadas.
Xi pide ampliar tecnologías inteligentes no tripuladas
Durante una sesión del Buró Político del Partido Comunista de China celebrada a finales de julio, Xi Jinping ordenó ampliar la aplicación militar de tecnologías inteligentes no tripuladas y avanzar en el desarrollo de sistemas de información en red.
El mandatario indicó que estos avances deben contribuir al establecimiento gradual de un sistema militar inteligente y mejorar la integración de las capacidades de combate.
Xi también sostuvo que la efectividad en combate debe continuar siendo el principal criterio para evaluar la modernización militar y reclamó pruebas orientadas a escenarios reales, mayor entrenamiento y preparación operacional.
La estrategia puede abarcar desde análisis de grandes cantidades de información y apoyo a la toma de decisiones hasta reconocimiento de objetivos, navegación autónoma, drones y coordinación entre plataformas tripuladas y no tripuladas.
China fija la mirada en 2027
Uno de los objetivos inmediatos de Pekín es conseguir avances decisivos en la modernización básica de sus Fuerzas Armadas antes de 2027, cuando el Ejército Popular de Liberación cumplirá cien años.
Xi Jinping ha presentado esa fecha como un punto fundamental dentro del proceso de transformación militar chino, aunque la construcción de una fuerza considerada por Pekín como de “clase mundial” constituye un objetivo estratégico de mayor alcance.
El Gobierno chino sostiene que la modernización militar debe proporcionar apoyo estratégico a sus objetivos de seguridad, soberanía y desarrollo nacional.
IA ya aparece en investigaciones vinculadas al Ejército chino
El avance no se limita a declaraciones políticas.
Una investigación de Reuters publicada a finales de julio encontró que científicos vinculados con instituciones militares y de seguridad chinas han utilizado modelos de inteligencia artificial para desarrollar sistemas especializados destinados a vigilancia, análisis de información, navegación y toma de decisiones tácticas.
Reuters revisó más de 80 documentos académicos y patentes y encontró, entre otros ejemplos, investigaciones relacionadas con procesamiento de código militar y modelos diseñados para funcionar en vehículos aéreos no tripulados.
Uno de los estudios analizados describía un modelo capaz de procesar imágenes directamente en drones para apoyar tareas de navegación y selección de objetivos incluso cuando las comunicaciones fueran interrumpidas. Otro proyecto evaluó reconocimiento de objetivos durante ejercicios simulados con drones, buques y vehículos submarinos no tripulados.
Estos proyectos muestran aplicaciones concretas de inteligencia artificial vinculadas al sector militar, aunque no permiten determinar por sí solos en qué escala cada tecnología ha sido desplegada operacionalmente.
Sistemas no tripulados ganan importancia
El énfasis de Xi Jinping en las tecnologías inteligentes no tripuladas refleja una transformación que se está produciendo en numerosas fuerzas militares.
Los drones aéreos, vehículos terrestres autónomos y plataformas navales y submarinas no tripuladas permiten ampliar tareas de vigilancia, reconocimiento, guerra electrónica y ataque sin exponer directamente a una tripulación.
La inteligencia artificial puede utilizarse además para analizar datos procedentes de múltiples sensores y ofrecer recomendaciones a los comandantes en períodos considerablemente más cortos.
El grado de autonomía con el que China pretende permitir que estos sistemas empleen fuerza letal, sin embargo, no fue especificado en los recientes comunicados oficiales.
Modernización también alcanza a la Armada
La transformación tecnológica china ocurre paralelamente al desarrollo de nuevos sistemas convencionales.
A finales de julio, medios estatales chinos mostraron por primera vez un destructor Tipo 052D lanzando el misil antibuque hipersónico YJ-20, un arma que previamente había sido observada en los buques Tipo 055.
Reuters señaló que analistas militares occidentales y asiáticos estiman que el misil podría alcanzar objetivos navales a distancias de hasta unos 1,500 kilómetros, aunque los parámetros completos de funcionamiento del arma no han sido divulgados públicamente por China.
Su incorporación a los Tipo 052D resulta significativa debido a que esta clase constituye una parte importante de la flota de destructores del país.
China prueba aeronaves de nueva generación
Pekín también desarrolla nuevas plataformas aéreas furtivas.
Desde diciembre de 2024 han sido observados en vuelo dos diseños experimentales sin cola que medios y analistas occidentales denominan habitualmente J-36 y J-50.
Ambos son considerados posibles demostradores o prototipos de una futura generación de aeronaves de combate, pero gran parte de sus características continúa clasificada y las denominaciones empleadas públicamente no equivalen necesariamente a nombres oficiales confirmados por las autoridades chinas.
Por esa razón, resulta prematuro describirlos como cazas plenamente operativos.
Tecnología se convierte en eje de la competencia militar
La apuesta por la inteligencia artificial se desarrolla en medio de una creciente competencia tecnológica entre China y Estados Unidos.
Washington ha restringido durante los últimos años el acceso chino a determinados semiconductores y equipos avanzados utilizados para entrenar sistemas de IA, alegando riesgos para la seguridad nacional.
Al mismo tiempo, investigaciones recientes muestran que instituciones relacionadas con el sector militar chino buscan diferentes vías para desarrollar modelos que puedan operar localmente y con menores necesidades de capacidad informática.
China rechaza las políticas estadounidenses de restricciones tecnológicas y las considera un intento de contener su desarrollo.
Pekín busca un Ejército cada vez más conectado
Las últimas instrucciones de Xi Jinping muestran que la modernización china no consiste únicamente en incorporar nuevas armas.
El objetivo es conectar sensores, sistemas de información, plataformas no tripuladas, unidades militares y herramientas inteligentes dentro de una estructura capaz de intercambiar y analizar información con mayor rapidez.
Para Pekín, la combinación de mecanización, informatización e inteligencia constituye una de las bases de la futura transformación del Ejército Popular de Liberación.
La profundidad que alcance esa integración y el nivel de autonomía concedido a los sistemas militares de inteligencia artificial serán factores importantes para evaluar cómo cambia la capacidad militar china durante los próximos años.











