Las Fuerzas Armadas de Rusia ejecutaron un ataque masivo con armas de alta precisión y drones contra instalaciones del complejo militar-industrial de Ucrania, en una nueva escalada del conflicto entre ambos países.
El Ministerio de Defensa ruso informó que la operación se llevó a cabo durante las últimas 24 horas, como respuesta a ataques que, según Moscú, afectaron a civiles en territorio ruso.
Moscú justifica acción como represalia
De acuerdo con las autoridades rusas, la ofensiva responde a recientes ataques con drones en la provincia de Krasnodar, donde habrían fallecido civiles, incluidos menores de edad.
En ese contexto, Rusia aseguró que los objetivos atacados estaban vinculados a la producción de misiles de crucero y drones, así como a infraestructuras energéticas utilizadas por las fuerzas ucranianas.
“Todos los blancos designados fueron alcanzados”, afirmó el Ministerio de Defensa ruso.
Amplio despliegue militar
La operación incluyó el uso de:
- Aviación táctico-operativa
- Drones de ataque
- Sistemas de misiles
- Artillería
Además, Rusia informó que atacó otros objetivos como terminales logísticas, zonas de vehículos blindados y puntos de despliegue militar en más de 150 áreas.
Intercambio de ataques continúa
En paralelo, Moscú indicó que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron bombas guiadas y cientos de drones ucranianos durante la misma jornada, evidenciando la intensidad de los enfrentamientos.
Escalada del conflicto en Europa del Este
Este nuevo episodio se produce en medio de una creciente tensión en la región, con advertencias de ambas partes sobre posibles consecuencias de una escalada mayor.
El conflicto entre Rusia y Ucrania continúa siendo uno de los principales focos de inestabilidad geopolítica a nivel global, con impacto en la seguridad internacional y los mercados energéticos.














