El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia contra Cuba al sugerir que su administración podría actuar contra la isla una vez concluya el actual conflicto en Medio Oriente.
“Podríamos pasar por Cuba después de terminar esto”, declaró el mandatario, en alusión a la ofensiva que mantiene junto a Israel contra Irán, en un contexto de creciente tensión global.
Cuba, en el centro del discurso político de Trump
Durante sus declaraciones, Trump calificó a Cuba como un país “mal administrado” y con un “sistema terrible”, reiterando críticas que han marcado su política exterior hacia la isla.
Analistas señalan que estas afirmaciones forman parte de una estrategia que también conecta con su base política en Florida, donde el voto cubanoamericano tiene peso electoral.
Además, el mandatario no descartó la posibilidad de abrir un nuevo escenario de confrontación, lo que incrementa la incertidumbre en la región.
Respuesta de Cuba: “Nos defenderemos”
Desde La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel reaccionó reafirmando la postura de su gobierno ante cualquier eventual agresión.
El mandatario aseguró que Cuba está dispuesta a defender su soberanía incluso con la vida, enfatizando que la isla no representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Contexto de tensiones crecientes
Las declaraciones se producen en medio de un escenario internacional marcado por el conflicto entre EE. UU., Israel e Irán, así como por el endurecimiento de las sanciones y presiones económicas sobre Cuba.
En los últimos meses, Washington ha intensificado su postura hacia La Habana, incluyendo medidas relacionadas con el suministro energético y advertencias sobre cambios políticos en la isla.










