Teherán.– El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país no se encuentra en guerra con ninguna nación y que su respuesta ante los ataques de Estados Unidos e Israel fue exclusivamente en defensa de su soberanía.
En un mensaje dirigido al pueblo iraní, el mandatario calificó la ofensiva como un ataque integral contra infraestructuras vitales, centros científicos, médicos y el patrimonio histórico del país.
Pezeshkian sostuvo que las acciones militares respondieron a la necesidad de proteger la integridad nacional, destacando que Irán ha actuado bajo el principio de defensa legítima frente a las amenazas externas.
Asimismo, indicó que el reciente cese al fuego refleja la imposición de la voluntad del pueblo iraní, al considerar que el país ha logrado modificar el equilibrio de poder en el contexto del conflicto.
El jefe de Estado subrayó que, a pesar de las condiciones adversas, las autoridades garantizaron la continuidad del suministro de bienes esenciales, medicamentos y combustible, evitando un colapso interno durante el periodo de hostilidades.
En el ámbito diplomático, destacó el papel de las gestiones internacionales para exponer la posición de Irán y denunciar los ataques recibidos, buscando respaldo en la comunidad global.
El presidente también enfatizó que la resistencia del país tiene como objetivo preservar el honor nacional y su legado histórico, reafirmando su postura de diálogo, pero sin ceder ante presiones externas.
Las declaraciones se producen en medio de un escenario de tensión en Oriente Medio, donde persisten los efectos del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.










