Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos confirmaron que el edificio del gigante tecnológico Oracle en Dubái sufrió daños en su fachada tras la caída de fragmentos generados por una intercepción aérea, en un hecho calificado como menor y sin víctimas.
La Oficina de Prensa de Dubái explicó que el incidente ocurrió luego de que sistemas de defensa interceptaran un objeto en el aire, cuyos restos impactaron la estructura. A pesar del suceso, no se registraron heridos ni daños mayores.
Este anuncio se produce en medio de versiones contradictorias sobre un presunto ataque iraní contra instalaciones tecnológicas en la región. Un día antes, las autoridades emiratíes habían desmentido categóricamente que el centro de datos de Oracle hubiera sido atacado, calificando la información como falsa.
Sin embargo, la Guardia Revolucionaria de Irán había afirmado haber ejecutado ataques contra centros de datos de empresas estadounidenses, incluyendo Oracle en Dubái y Amazon en Baréin, como parte de represalias en el contexto del conflicto en Oriente Medio.
Además, el organismo militar iraní difundió una lista de empresas tecnológicas y corporaciones estadounidenses que podrían ser objetivos, acusándolas de colaborar en operaciones militares y de inteligencia.
Las autoridades locales reiteraron que la situación está bajo control y que continúan monitoreando cualquier posible amenaza, mientras se mantiene la alerta en la región ante el aumento de tensiones geopolíticas.









